Bárbara Franco, coordinadora del Área de Encierro del Procuvin, habló con nosotros sobre el recorrido que realiza en las cárceles, las denuncias, las malas condiciones habitacionales de Córdoba y sobre la posible reforma de la Ley 24.660.
“Nuestra tarea consiste en recorrer y caminar las cárceles. Una vez que nos retiramos hacemos las presentaciones que corresponden”, explica Bárbara. Las fuerzas de seguridad y fuerzas en contextos de encierro, como el servicio penitenciario, son investigadas por un grupo interdisciplinario del Procuvin ante alguna violación de Derechos Humanos ocurrida en la situación de encierro.
“En las inspecciones nos encontramos con una realidad que a veces es desconocida para los operadores judiciales que tienen que conocer que pasa detrás de los muros”. De esta manera, se busca “darles respuestas a las víctimas y también a los familiares, porque ellos también son víctimas del contexto de encierro”.
El Procuvin cuenta con dos líneas de teléfono: 60899058 o 60899059. También *19 donde los detenidos pueden llamar de manera gratuita al teléfono de la fiscalía, para realizar denuncias ante maltratos, condiciones inhumanas de detención, la prohibición de visitas o de cursos, entre otras.
“Los reclamos en general son variados. Tenemos denuncias por vía telefónica, una o dos por día, pero depende porque se reciben distintos reclamos”, comenta Bárbara. “Es importante tener un asesoramiento que sepa bien la cruel realidad carcelaria, y que es lo que quiere el detenido. A veces el pedido es un traslado para estar más cerca de su familia”.
La última inspección que realizó el Procuvin en las cáceles de Bouwer y de Cruz del Eje, hicieron planteos sobre todo por el régimen de día. “En los pabellones encontramos detenidos que estaban en encierro total durante mucho tiempo, sin acceso a limpieza, sin acceso a elementos de higiene, y en una mala condición de alimentación”. Al respecto, Bárbara y su equipo plantearon la existencia de un exceso en la restricción al aire libre. Presentaron Habeas Corpus para modificar ese régimen.


Con respecto a las huelgas de hambre que se están llevando a cabo en los penales de Villa Devoto, en Buenos Aires, reclamando en contra de la reforma de la Ley 24.660, Bárbara Franco entiende que: “Los debates sobre la modificación, no tienen una seriedad o un compromiso con todos los aspectos de la situación carcelaria”. Se pretende dar una “solución rápida que tenga que ver con el aumento de penas, el endurecimiento de las condiciones o requisitos para acceder a la libertad”.
En estos momentos, están realizando seguimientos de los pabellones donde se están llevando a cabo las protestas en Devoto; “La situación está tranquila”, explica Bárbara.
Por último, entiende que “La libertad es un derecho, no un beneficio, no un regalo, es un derecho”.

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