Amenaza de bomba en la Universidad Blas Pascal: trabajó la Brigada de Explosivos

La Policía activó el protocolo y la Brigada de Explosivos inspecciona el campus mientras la Justicia investiga el origen del mensaje.
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La Universidad Blas Pascal (UBP), ubicada sobre la avenida Donato Álvarez al 380, activó este jueves por la mañana su protocolo de seguridad luego de que autoridades de la institución recibieran un correo electrónico que contenía una presunta amenaza de bomba. El mensaje llegó al área directiva y, según indicaron fuentes de la casa de estudios, rápidamente se dio aviso a la Policía de Córdoba para iniciar las medidas preventivas correspondientes. Ante la seriedad del contenido del correo, se resolvió evacuar de manera inmediata a estudiantes, docentes, personal administrativo y todas las personas que se encontraban dentro del campus universitario.

Efectivos de la fuerza provincial montaron un operativo en torno al predio e ingresó al lugar la Brigada de Explosivos, encargada de realizar una revisión exhaustiva de cada sector del establecimiento para descartar la presencia de artefactos que pudieran representar un riesgo. Las tareas incluyen inspecciones en aulas, oficinas, espacios comunes, depósitos y áreas externas, siguiendo los protocolos establecidos para este tipo de situaciones. Hasta el momento, no se reportaron heridos ni incidentes adicionales y la evacuación se llevó adelante de forma ordenada, guiada por personal de seguridad y autoridades universitarias.

La amenaza generó preocupación entre la comunidad educativa, ya que la UBP es una institución que recibe diariamente a una gran cantidad de estudiantes y trabajadores. Muchos de ellos se encontraban en clases o iniciando sus actividades cuando fueron advertidos sobre la necesidad de abandonar las instalaciones. En el exterior del campus, varios grupos permanecieron a la espera de novedades mientras los equipos especializados desarrollaban su labor dentro del edificio.

La investigación sobre el origen del correo quedó a cargo de las autoridades judiciales, quienes deberán determinar si la amenaza corresponde a un hecho real o si se trató de una falsa alarma destinada a generar temor o interrumpir el normal funcionamiento de la institución.

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