El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a respaldar el rumbo económico del Gobierno nacional tras los recientes cambios en la política monetaria y cambiaria, aunque advirtió que la gestión de Javier Milei todavía enfrenta desafíos clave vinculados a la inflación, el crecimiento económico y la generación de empleo. Además, el organismo confirmó que en febrero arribará una misión técnica a la Argentina para avanzar en la revisión de las metas acordadas en diciembre pasado.
Las declaraciones fueron realizadas por la vocera del FMI, Julie Kozack, durante una conferencia de prensa en Washington, y constituyen la primera reacción oficial del organismo luego de que el Banco Central anunciara a mediados de diciembre una nueva etapa del programa económico, denominada “fase de remonetización”, que implicó acelerar la actualización de las bandas cambiarias y retomar la compra de reservas internacionales.
Según Kozack, el Fondo ve con buenos ojos las medidas adoptadas por el Banco Central para fortalecer su posición externa. “Nos alientan mucho las acciones de las autoridades para reconstruir reservas, respaldadas por los recientes ajustes a los marcos monetario y cambiario, incluyendo la introducción de un programa de compra de divisas previamente anunciado”, señaló. En ese sentido, destacó que la acumulación de reservas “comenzó el año a un ritmo más rápido de lo previsto”, con compras que superaron el 5% del volumen diario de operaciones en la mayoría de las ruedas cambiarias.
Desde comienzos de enero, el Banco Central adquirió más de USD 500 millones, un dato que el FMI consideró positivo tras meses en los que la autoridad monetaria había priorizado contener el tipo de cambio para evitar un mayor impacto inflacionario. No obstante, el organismo remarcó que este avance debe sostenerse en el tiempo para consolidar la estabilidad macroeconómica.
Advertencias sobre inflación, empleo y crecimiento
Más allá de los elogios, el FMI advirtió que el Gobierno aún tiene un “largo camino por recorrer”. Kozack sostuvo que “una implementación más sostenida y generalizada del programa económico será clave para consolidar la estabilidad observada”, y subrayó la necesidad de atender variables sensibles como la inflación, el nivel de actividad y el empleo.
Si bien el organismo destacó que la inflación habría descendido hasta ubicarse en torno al 30% interanual, el nivel más bajo desde 2017, evitó pronunciarse sobre la reciente aceleración del índice en los últimos meses. También señaló que, tras la contracción registrada en 2024, la economía argentina podría crecer alrededor de 4,5% en 2025, siempre que se mantenga el rumbo actual.
En paralelo, el FMI valoró la aprobación del Presupuesto 2026 por parte del Congreso, al que definió como consistente con el objetivo de equilibrio fiscal, y celebró la intención del Gobierno de avanzar en reformas estructurales, especialmente en el plano laboral, orientadas a reducir la informalidad y aumentar la flexibilidad del mercado de trabajo.
La misión de febrero y el desembolso pendiente
La llegada de la misión técnica del FMI en febrero será clave para destrabar un desembolso cercano a los USD 1.000 millones, correspondiente a la segunda revisión del acuerdo vigente. Durante esa instancia se evaluará el cumplimiento de las metas fiscales, monetarias y de reservas, y se analizará la posibilidad de otorgar un waiver por el incumplimiento en la acumulación de reservas netas.
Según analistas económicos, aunque esa meta fue la más rezagada, el Fondo podría habilitar el desembolso al considerar que el Gobierno avanzó con la agenda de reformas comprometidas y modificó su estrategia cambiaria con el objetivo explícito de recomponer reservas.
Mientras tanto, el próximo vencimiento con el FMI, por unos USD 900 millones, opera el 1° de febrero, lo que vuelve aún más relevante el resultado de la revisión técnica. En este escenario, el respaldo del organismo aparece como un sostén central del programa económico, aunque acompañado de advertencias sobre los costos sociales del ajuste y la necesidad de que la estabilización macroeconómica se traduzca en mejoras concretas para la población.

