La investigación por el secuestro de Tania Suárez, la mujer de 35 años que apareció golpeada y maniatada en la localidad de La Cumbre, dio un giro clave este viernes con la detención de un hombre en la ciudad de Córdoba, acusado de haber participado en el hecho. El sospechoso, de más de 50 años, fue imputado por el delito de privación ilegítima de la libertad, según confirmaron fuentes judiciales.
De acuerdo a la investigación, el detenido sería la misma persona que se reunió con Tania en el Parque Sarmiento, antes de que se perdiera todo rastro de ella. El contacto entre ambos se habría iniciado a través de redes sociales y plataformas de citas, un dato que ahora forma parte central de la causa.
Tania había sido vista por última vez el domingo por la noche, cuando envió el último mensaje desde su celular a las 22.47. Desde ese momento y hasta la tarde del martes, hay más de 40 horas sin registros claros, un período que los investigadores describen como clave para reconstruir el recorrido y las circunstancias del ataque.
La mujer fue encontrada el martes alrededor de las 17.30, en medio de una fuerte tormenta, en un descampado a una cuadra del cuartel de bomberos de La Cumbre, a unos 80 kilómetros de su domicilio. Vecinos advirtieron movimientos extraños entre bolsas de consorcio y, al acercarse, descubrieron a Tania atada de pies y manos con cinta, tirada en el suelo y en estado de shock.
Tras ser asistida, los médicos constataron que había sido golpeada y drogada, por lo que permanece internada y aún no pudo declarar ante la Justicia. En paralelo, peritos trabajan para determinar qué sustancia le fue suministrada, mientras la fiscalía analiza cámaras de seguridad, registros telefónicos y mensajes intercambiados para reconstruir su derrotero desde Córdoba capital hasta el lugar donde fue hallada.
El detenido continúa bajo custodia policial, mientras no se descarta que puedan surgir nuevas imputaciones o más personas involucradas. El caso generó una fuerte conmoción en Córdoba y volvió a encender la alarma sobre los riesgos vinculados a encuentros con desconocidos a través de redes sociales, un aspecto que también está siendo analizado en el marco de la causa judicial.

