La investigación por la desaparición de Tania Suárez, la mujer de 34 años que fue hallada con vida tras casi 48 horas de intensa búsqueda en el norte de Córdoba, atraviesa horas decisivas. Este lunes, la fiscalía de Cosquín podría resolver si Néstor Maldonado, el único detenido en la causa, continúa bajo prisión preventiva o recupera la libertad, aun cuando la víctima todavía no prestó declaración formal ante la Justicia.
Maldonado permanece detenido desde hace diez días e imputado por el delito de privación ilegítima de la libertad. En ese marco, la abogada de Suárez, Daniela Morales Leanza, confirmó en diálogo con Arriba Córdoba que logró reunirse en dos oportunidades con su defendida luego de que permaneciera aislada durante casi dos semanas en el área de Salud Mental de un hospital. La letrada explicó que actuó con especial cuidado y siguiendo las indicaciones médicas para preservar el estado emocional de la mujer.
Además, Morales Leanza remarcó que tanto la querella como la defensa aún no tuvieron acceso al contenido completo de las pruebas incorporadas al expediente, y subrayó que la versión que aporte Tania será central para reconstruir lo ocurrido. En ese sentido, sostuvo que, si bien existen algunos puntos de contacto entre los relatos conocidos hasta ahora, también aparecen diferencias relevantes de contexto que deberán ser analizadas por la fiscalía. “Podríamos estar frente a un escenario de vulnerabilidad y violencia de género”, advirtió la abogada.
La representante legal de la víctima indicó también que la declaración de Suárez se realizará cuando los médicos lo autoricen y que será la fiscal interviniente quien determine los hechos y las eventuales responsabilidades penales. “Será la señora fiscal quien pueda fijar los hechos y determinar si existió o no un delito, y en caso de que sí, quién es el autor o los autores”, expresó.
Sobre el estado actual de Tania, la letrada señaló en declaraciones a ElDoce que la mujer se encuentra “muy angustiada y muy mal”, aunque con la intención de recuperarse y retomar su vida cotidiana. “Quiere estar con sus hijos y su familia”, manifestó, y agregó que todavía no dimensiona la magnitud de la repercusión pública que generó el caso desde que se conoció su desaparición.
Durante su indagatoria ante la fiscalía, Néstor Maldonado negó los cargos en su contra y sostuvo que mantenía un vínculo previo con Suárez desde hacía varios años. Según su versión, el contacto entre ambos era frecuente y se prolongó hasta el día en que se denunció la desaparición. El imputado también rechazó haber ejercido cualquier tipo de violencia y afirmó que el episodio investigado habría sido simulado.

