El fatal choque ocurrido el domingo 1 de febrero en barrio Industrial Ferreyra, en la ciudad de Córdoba, continúa generando fuerte impacto social y judicial. En el siniestro murieron Erika Casas y Manuel Díaz, mientras que el conductor de la camioneta involucrada, Lucas Belén, de 28 años, fue trasladado al complejo penitenciario de Bouwer por orden de la Justicia.
La investigación apunta ahora a determinar la responsabilidad penal del acusado, en un expediente que podría dar un giro significativo en los próximos días. La familia de las víctimas, representada por el abogado Carlos Nayi, solicitó un cambio en la calificación legal del hecho y reclamó que Belén sea imputado por homicidio simple con dolo eventual, en lugar de homicidio culposo.
Según la querella, el joven circulaba a alta velocidad y bajo los efectos del alcohol en una zona de tránsito pesado. En ese marco, sostienen que el conductor debía representarse el riesgo de causar un daño grave o la muerte y, aun así, decidió continuar con su conducta, lo que encuadraría en la figura penal de dolo eventual.
Desde la defensa rechazaron esta interpretación y aseguraron que se trató de un accidente vial producto de una conducta imprudente, pero no intencional. Además, remarcaron que Belén no posee antecedentes penales y cuenta con arraigo familiar, argumentos que serán utilizados para solicitar su excarcelación o medidas alternativas a la prisión preventiva.
Los abogados del imputado consideran que la detención en Bouwer resulta excesiva para la etapa procesal actual y que el caso debe analizarse bajo los parámetros de la culpa y no del dolo.
En paralelo, los investigadores aguardan los resultados finales de los peritajes de cinemática y los estudios toxicológicos, pruebas clave para establecer la velocidad exacta del vehículo y el grado de alcohol u otras sustancias en sangre del conductor al momento del impacto.
Si los análisis confirman un nivel elevado de intoxicación o una conducción temeraria extrema, la situación judicial de Belén podría complicarse y fortalecer el planteo de la querella para agravar la imputación. En cambio, si los informes no respaldan esas hipótesis, la defensa insistirá en modificar las condiciones de detención mientras avanza el proceso judicial.

