En el marco de una jornada de movilización, que consideró como la antesala de una protesta central prevista para el próximo 11, Echevarría sostuvo que distintos sectores decidieron salir a la calle ante lo que definió como “un ataque de esta magnitud” a los derechos de las y los trabajadores.
Según expresó, la iniciativa oficial presentada como una modernización del sistema laboral es, en realidad, “una reforma completamente regresiva que atrasa un siglo en materia de derechos laborales” y que no generará nuevas fuentes de empleo. Por el contrario, advirtió que profundizará la precarización laboral en un contexto donde más del 50% del trabajo ya se encuentra en la informalidad.
La dirigente señaló que el proyecto implica recortes concretos de derechos, como la fragmentación de las vacaciones y la reducción de las indemnizaciones, pero también afecta aspectos estructurales de la organización sindical. En ese sentido, mencionó limitaciones a la realización de asambleas, cambios en la definición de servicios esenciales y un debilitamiento general de las herramientas de defensa de los trabajadores.
Echevarría apuntó además contra la complicidad de distintos sectores políticos y de algunos gobernadores, a quienes acusó de negociar apoyos parlamentarios “hasta el último minuto” a cambio de beneficios, pese a presentarse públicamente como neutrales o dando libertad de acción.
En ese marco, remarcó que la movilización y la unidad del movimiento obrero y popular son el único camino para enfrentar las políticas del gobierno de Javier Milei. Como ejemplo, recordó la experiencia de lucha del Hospital Garrahan el año pasado, que logró frenar medidas oficiales, aunque advirtió que actualmente sus trabajadores están siendo despedidos como forma de disciplinamiento.
Finalmente, Echevarría insistió en la necesidad de articular todas las luchas en curso y reiteró el reclamo a la CGT para que asuma un rol activo y convoque a un plan de lucha nacional frente a la reforma laboral.
Por su parte, el secretario general de ATE Córdoba, Federico Giuliani, afirmó que frente al Gobierno nacional “el lugar natural es la calle” y sostuvo que las herramientas para enfrentar la reforma laboral son “la huelga y la movilización”. En ese sentido, cuestionó cualquier intento de negociación y advirtió que el proyecto oficial implica un fuerte retroceso en materia de derechos laborales.
“Fuera de la calle es entrar en una negociación con un gobierno que lo único que quiere es retrotraernos a principios de 1900, con un régimen de explotación laboral”, expresó Giuliani. Según señaló, la reforma laboral “no solamente avanza contra derechos individuales conquistados a costa de sangre y fuego por el movimiento obrero, sino también contra derechos colectivos”.
El dirigente de ATE remarcó además que la iniciativa oficial atenta contra las organizaciones sindicales y contra derechos consagrados en la Constitución Nacional. “Está en juego el derecho a huelga y el derecho a la asamblea, que están garantizados en el artículo 14 bis”, subrayó.
En ese marco, Giuliani destacó como un hecho político relevante la conformación de un frente sindical de Gremios Unidos que se organiza por fuera de las estructuras tradicionales de la CGT y la CTA. “Es un dato político novedoso”, afirmó, y agregó que también lo es la decisión de que Córdoba sea “el epicentro nacional del comienzo de la lucha en la calle contra la reforma laboral”.
Por último, el dirigente señaló que la movilización social debe ir acompañada por una clara postura política en el Congreso. “Necesitamos que la política dentro del recinto no se olvide de que el pueblo trabajador los votó. Si votan en contra de nuestros derechos, el pueblo se los va a hacer saber en la calle”, concluyó.
Escuchá la nota completa con Luciana Echevarría acá:
Escuchá la nota completa con Federico Giuliani acá:
LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

