En una mañana atravesada por el inicio del debate de la reforma laboral en el Senado, Marco Galán —presidente de la Mutual Carlos Mugica y director de Radio La Ranchada— pasó por el estudio y dejó definiciones contundentes sobre el momento político y social que vive la Argentina.
“Estamos viviendo un momento complejo en la Argentina”, arrancó diciendo. Y enseguida amplió: “Esta libertad que nos propone el gobierno nacional, en los hechos, significa pérdida de derechos o agravamiento de situaciones de vulnerabilidad y pobreza”.
Galán vinculó la discusión laboral con otras medidas recientes. “Se bajó la edad de imputabilidad, se avanza sobre la Ley de Glaciares… es muy difícil decir que esto no es un daño al patrimonio natural argentino”, sostuvo. Y fue más allá: “Cuando uno habla de glaciares habla de agua, de ecosistema, de patrimonio de la humanidad. Es el agua nuestra. Y la van a poner en función de que vengan mineras, extraigan, contaminen y se lleven los recursos”.
Al meterse de lleno en la reforma laboral, fue tajante: “Esto no va a generar trabajo nuevo. Eso es una falacia”. Argumentó que no existe un esquema pensado para formalizar a los cinco o seis millones de trabajadores informales. “No hay una ley para ellos. El contexto es de cierre de empresas. Si te abren importaciones y te destruyen la industria nacional, ¿quién va a contratar trabajadores?”, planteó.
Según su mirada, el impacto será doble: “Por un lado, no se crea empleo. Por el otro, quienes hoy tenemos trabajo formal vamos a perder derechos”. Y enumeró: “Te pueden dejar de pagar horas extras, modificar vacaciones, fragmentarlas, cambiar el régimen de licencias por enfermedad, facilitar el despido. En ningún caso beneficia al trabajador”.
También apuntó contra el modelo de apertura comercial. “Te abren la importación, te destruyen la industria nacional y encima te dicen que el problema es el empresario argentino”, afirmó. Y comparó: “Quieren que compitamos con economías altamente protegidas como China. Preguntémosle a Estados Unidos: Trump le puso 200% de aranceles a productos chinos para proteger su economía”.
Sobre la situación de las pymes fue contundente: “Hay más de 25 mil pequeñas y medianas empresas que cerraron o están en proceso de quiebra. Ningún empresario pyme está pensando en contratar trabajadores, aunque fueran casi regalados, porque no hay mercado”. Mencionó además el impacto en sectores estratégicos, como sucedió con FATE o Aluar, o incluso con la industria automotriz cordobesa, con preocupaciones por la apertura indiscriminada.
Para Galán, el debate de fondo es el modelo de país. “Si algo dejó el peronismo como herencia fueron derechos laborales en un contexto de producción e industria nacional. Hoy el gobierno va en sentido contrario: apertura irrestricta y precarización”.
También reflexionó sobre el cambio en la percepción social: “Al principio la vendieron como una ley para generar trabajo. Pero cuando se empezaron a conocer los detalles, la gente entendió que no era así. Hoy entre el 60 y el 70% sabe que esto no es una buena noticia para los trabajadores”.
Y cerró con una advertencia que resonó en el estudio: “Cada vez que compramos algo importado porque es más barato, sin querer estamos participando de la destrucción de un puesto de trabajo local. No es una decisión individual solamente, es un modelo de país el que está en juego”.
Escuchá la columna completa con Marco Galán acá:
LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

