La Municipalidad de Córdoba se refirió a la situación que afectó este domingo al transporte público urbano, específicamente a las líneas operadas por el Grupo FAM. Desde el Ejecutivo local aseguraron que la interrupción del servicio se debió a un sabotaje.
El secretario de Gobierno municipal, Rodrigo Fernández, afirmó que lo ocurrido no respondió a un problema técnico ni operativo y sostuvo que todo indicaba que se trató de una acción intencional destinada a perjudicar el servicio.
“Que desaparezcan las llaves de los colectivos un domingo a la mañana no es casualidad; es una maniobra extorsiva que deja a miles de vecinos a pie”, expresó el funcionario al referirse al episodio.
Fernández también señaló que el municipio no se dejará presionar por este tipo de situaciones y calificó las acciones denunciadas como “maniobras del siglo pasado”. En ese sentido, pidió a quienes tengan información sobre lo ocurrido que la presenten ante la Justicia.
Asimismo, recordó que el intendente de la ciudad, Daniel Passerini, había sido claro respecto a la postura del municipio. “Con el transporte de la gente no se juega”, sostuvo el funcionario, y advirtió que la orden del Ejecutivo era aplicar las sanciones más severas previstas en el marco regulatorio del sistema.

