Juan Manuel Reynares analizó la baja de la pobreza y advirtió sobre una “crisis de confianza” en la política

El politólogo Juan Manuel Reynares se refirió al impacto político de los últimos datos de pobreza difundidos por el INDEC y planteó que, más allá de las cifras, existe una fuerte desconexión entre los números oficiales y la percepción cotidiana de la sociedad.
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En diálogo con Radio La Ranchada, explicó que la baja registrada —ubicada en torno al 28,2%— puede entenderse a partir de factores técnicos y metodológicos, pero aclaró que eso no implica necesariamente una mejora real en las condiciones de vida. “Que haya menos pobres entre comillas no significa que la sociedad se esté enriqueciendo, sino que muchas personas apenas superan el umbral estadístico”, señaló Reynares para comenzar. En ese sentido, mencionó el impacto de políticas sociales como la Asignación Universal por Hijo y la desaceleración inflacionaria como elementos que influyen en esa medición.

Sin embargo, advirtió que esos datos contrastan con indicadores concretos del día a día. “Cuando uno cruza estos números con el consumo de productos básicos o el nivel de endeudamiento familiar, lo que aparece es un escenario de mayor dificultad económica”, sostuvo.

Reynares puso el foco en el rol de las percepciones sociales para entender el momento actual. Según explicó, la desaceleración de la inflación genera una sensación de mayor estabilidad, aunque los ingresos no hayan mejorado significativamente. “Muchas personas sienten que están mejor porque los precios no aumentan al ritmo de antes, aunque en términos reales no estén ganando más”, indicó.

El politólogo también cuestionó el uso político de las estadísticas y retomó la consigna “el dato mata relato”, señalando que su aplicación puede tener un efecto contrario. “Cuando se utilizan los datos de forma distorsionada, lo que se termina debilitando es la confianza social. No es que la gente crea una mentira, sino que deja de creer en todo”, afirmó.

Por último, Reynares alertó sobre las consecuencias políticas de este escenario, marcado por la frustración social y la falta de canales de representación. “Cuando se debilitan los relatos políticos y la confianza, aparecen figuras por fuera de la política tradicional, muchas veces vinculadas a lo mediático o lo religioso, que ocupan ese vacío”, explicó.

En ese contexto, consideró que el principal desafío es reconstruir espacios de debate que permitan discutir propuestas de fondo frente al ajuste económico. “Cada vez es más difícil interpelar a la ciudadanía en un contexto donde predomina la desconfianza y la saturación informativa”, concluyó.

Escuchá la columna completa con Juan Manuel Reynares acá:

LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

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