Proponen redirigir aportes profesionales al financiamiento universitario

En un contexto de debate por el financiamiento de las universidades públicas, el contador Carlos Vicente Giraudo planteó una propuesta que busca reorientar los aportes que realizan los profesionales a colegios y consejos hacia el sistema universitario.
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Giraudo, ex consiliario de la Universidad Nacional de Córdoba y ex consejero de la Facultad de Ciencias Económicas, explicó que el financiamiento universitario «siempre está en crisis» y sostuvo que, al analizar los números, los recursos existen, pero no están siendo utilizados de manera estratégica.

En ese sentido, propuso dejar de abonar matrículas a colegios y consejos profesionales para que esos fondos pasen a depender de las universidades públicas. «Estamos diciendo que la gratuidad es el acceso a la educación universitaria y la responsabilidad es el egreso», señaló.

Según explicó, la iniciativa surge de un grupo de profesionales que consideran que es necesario un cambio cultural en torno al financiamiento educativo. «Estamos convencidos de que la política es la única herramienta para transformar la realidad», afirmó.

El planteo incluye una crítica al funcionamiento actual de los colegios profesionales, a los que definió como estructuras que actúan como «una suerte de aduana» que cobra por el ejercicio de la profesión en distintas jurisdicciones.

Giraudo estimó que en Argentina existen alrededor de cinco millones de profesionales activos y calculó que, si cada uno aportara una matrícula mensual de 50 mil pesos al sistema educativo, se generarían alrededor de tres billones de pesos anuales. «Ese monto permitiría cubrir el déficit que hoy plantean las universidades», sostuvo.

No obstante, aclaró que esta propuesta no reemplaza la obligación del Estado de garantizar el financiamiento universitario. «El gobierno nacional debe cumplir con la ley de financiamiento educativo», remarcó.

En cuanto a la implementación, consideró que podría resolverse mediante una ley nacional que establezca una matrícula única, cuyo pago sea destinado a las universidades, con adhesión de las provincias y un período de transición.

Finalmente, el contador planteó que los profesionales tienen una deuda con la sociedad que financió su formación. «Cuando un profesional se recibe, lo hace gracias a un capital social que no aportó. Hay que devolverlo a quienes hicieron posible ese recorrido», concluyó.

Escuchá la nota completa con Carlos Giraudo acá:

LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

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