En primer lugar, Galán expresó su solidaridad con los trabajadores despedidos del Servicio Meteorológico Nacional. “Estamos viendo cierres de áreas del Estado, despidos en distintos organismos y ahora también en el Servicio Meteorológico. Ojalá el gobierno entienda que no es por acá”, sostuvo.
El dirigente cuestionó la política económica del gobierno nacional y su impacto en la población. “No se pueden equilibrar las cuentas fiscales echando gente, dejando de pagar jubilaciones o desfinanciando políticas públicas”, afirmó. También señaló que las explicaciones oficiales sobre la inflación han perdido credibilidad. “El propio presidente ya no da plazos. Dice que en algún momento va a bajar, pero la gente no le cree”, indicó.
Galán advirtió que la crisis económica se traduce en una creciente dificultad para acceder a los alimentos. “Hay cada vez más personas que buscan ayuda alimentaria y los recursos en los barrios son cada vez más limitados”, explicó. En ese sentido, mencionó la situación de comedores y merenderos. “El Banco de Alimentos ya no recibe donaciones suficientes y muchas veces llegan productos que no son esenciales”, detalló. Además, remarcó la caída en el consumo y el cierre de comercios de cercanía.
El referente social señaló que las familias están modificando su dieta ante la imposibilidad de acceder a ciertos alimentos. “La carne vacuna dejó de estar en la mesa de muchos argentinos. Se reemplaza por pollo o cerdo, y en los sectores populares se consumen menudos”, explicó. También advirtió sobre la existencia de circuitos informales de comercialización. “Hay faena clandestina y venta de otras carnes sin control, lo que refleja la gravedad de la situación”, afirmó.
Galán planteó que la crisis no se expresa de forma homogénea en toda la sociedad. “Hay sectores que todavía pueden sostenerse, pero otros están explotando hacia adentro, sin capacidad de reacción colectiva”, señaló.
Finalmente, el dirigente expresó su preocupación por la situación de los adultos mayores y el sistema de salud. “Hay decisiones que afectan directamente a los jubilados, como la falta de medicamentos o de atención. Eso genera angustia, bronca y preocupación”, sostuvo. En ese marco, cuestionó declaraciones oficiales sobre el envejecimiento de la población. “En otros países se celebra que la gente viva más años. Acá parece que se lo ve como un problema”, concluyó.
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LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

