Al referirse al momento actual que vive la política local y nacional señaló “estamos viviendo todo el tiempo en campaña”, al explicar que el calendario electoral ya condiciona la dinámica política, y agregó: “Sabemos que en octubre del 27 habrá elecciones y probablemente también elecciones provinciales durante la primera parte del año, probablemente en mayo o en junio”.
En ese contexto, advirtió sobre una crisis profunda de representación. “El nivel de descrédito sobre la institución de los partidos es muy alta”, sostuvo, a partir de estudios realizados desde la Universidad Nacional de Villa María. Según detalló, este rechazo atraviesa a distintos sectores: “El que votó a Milei, el que lo votaría y el que votó a Massa, todos descreen de los partidos”.
Sin embargo, remarcó una paradoja: “No confiamos en los partidos, pero les exigimos cosas. Hay una demanda de que quien hace política la haga efectivamente”. Para Reynares, esto refleja “una frustración que busca saldarse de algún modo”, más que un rechazo total a la política.
El analista también hizo foco en el “desarraigo” de los partidos, al que definió como la pérdida de vínculos con la sociedad. “Está cada vez más erosionado, más pulverizado”, afirmó, y contrastó ese proceso con el retroceso del entusiasmo político de años anteriores.
En relación al oficialismo nacional, consideró que la dinámica actual no genera organización colectiva: “La movilización o la provocación de la antipolítica que hace Milei no genera organicidad, sino que genera un voto bronca para que luego las personas se recluyan en lo privado”.
Sobre la interna del peronismo, Reynares destacó la irrupción de nuevos posicionamientos. Mencionó al exgobernador de San Juan, Sergio Uñac, quien “planteó la necesidad de ir a una gran interna peronista sin prestar atención a la reforma electoral” impulsada por el Ejecutivo, que podría modificar o eliminar las PASO.
También señaló movimientos dentro del espacio que reflejan reacomodamientos: “Empiezan a aparecer referencias que hasta hace un tiempo eran impensadas”, dijo, al mencionar a Miguel Ángel Pichetto y sus intentos de diálogo con Cristina Fernández de Kirchner.
A nivel provincial, el politólogo remarcó el rol de los gobernadores en la reorganización del peronismo. Sobre Axel Kicillof, indicó que busca “disputarle trinchera a trinchera el poder a La Cámpora”, mientras que en Córdoba, Martín Llaryora intenta consolidar su liderazgo dentro del PJ local.
Finalmente, subrayó uno de los principales desafíos hacia adelante: la reconstrucción del vínculo con la sociedad, especialmente con los jóvenes. “El promedio de edad de los afiliados del PJ bonaerense es mayor a 60 años y los jóvenes no llegan al 2% o 3%”, advirtió, lo que obliga —según planteó— a repensar las formas de participación política más allá de las estructuras tradicionales.
Escuchá la columna completa con Juan Manuel Reynares acá:
LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

