La situación económica de las familias en Córdoba continúa siendo crítica. Así lo refleja el último informe del Centro de Almaceneros, que si bien registra una leve desaceleración de la inflación durante abril, advierte sobre un deterioro sostenido en el consumo y un fuerte crecimiento del endeudamiento para cubrir necesidades básicas.
Vanessa Ruiz, gerenta general de la entidad, explicó que la inflación del mes fue del 2,63%, por debajo del 3,4% registrado en marzo. Sin embargo, aclaró que este dato no se traduce en una mejora real para los hogares: “Por un lado vemos este número de inflación, una inflación menor, pero hay otra cosa que no se recupera y es el consumo”.
En ese sentido, el informe indica una caída interanual del 8,5% en las ventas durante abril. A esto se suma un acumulado inflacionario del 12,1% en el primer cuatrimestre, superando ampliamente las proyecciones oficiales para todo el año.
Uno de los datos más preocupantes tiene que ver con el costo de vida. Según detalló Ruiz, una familia necesitó en abril más de 1.030.000 pesos para no caer en la indigencia y 1.876.722 pesos para caer bajo la línea de pobreza.
El informe también expone un marcado aumento del endeudamiento: el 88% de las familias debió financiar la compra de alimentos. “Estamos hablando tan solo de alimentos, no de otros consumos”, subrayó Ruiz. Dentro de ese porcentaje, el uso de tarjetas de crédito y mecanismos informales sigue siendo predominante, en muchos casos con tasas de interés elevadas. «El 37,9 por ciento de las familias se endeudó a través de tarjetas de crédito, con tasas muchas veces usurarias, que compromete fuertemente la economía de las familias», analizó Ruiz.
En paralelo, los comercios de cercanía atraviesan un escenario complejo. “Estamos en niveles alarmantes”, afirmó la referente, quien detalló que muchos negocios ya ajustaron al máximo sus costos, pero la caída de ventas y el aumento de gastos fijos —como alquileres y tarifas— ponen en riesgo su sostenibilidad.
Si bien aún no se registran cierres masivos, desde el sector advierten que la tendencia podría profundizarse si no mejora el poder adquisitivo. “De no mejorar esta realidad económica, vamos a comenzar a ver mayores cierres de comercios en los próximos meses”, sostuvo Ruiz.
De cara a los próximos meses, el panorama no es alentador. La falta de recuperación de los ingresos, el alto nivel de informalidad laboral y la ausencia de políticas que alivien el acceso al crédito configuran un escenario de incertidumbre. “Puede seguir bajando la inflación, pero eso no significa una mejora en la capacidad de consumo de las familias”, concluyó.
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LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

