La economía nacional y los desafíos de las economías regionales

El equipo de "Otra Córdoba" presentó un informe acerca del análisis de la situación económica actual. En base a esto, escribe Ernesto Mattos, profesor y economista egresado de la Universidad de Buenos Aires e investigador de la Universidad Nacional de José C. Paz.
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Los datos de crecimiento económico evidenciaron una desaceleración de la economía cerrando el año 2025. Los datos sobre encuesta de supermercados dieron una caída del 3,1% (interanual), donde un 25,3% lo representa almacén y un 14,4% carnes; si agregamos lácteos 11% se alcanzaría un total del 50% del consumo de los supermercados.

Otro dato fue la encuesta nacional de centros de compras, que cayó un 2,1% (interanual) donde se consume en un 46,9% indumentaria, calzado y marroquinería, ropa y accesorios deportivos. Si sumamos patio de comidas, alimentos y kioscos (19,9%) se alcanzaría el 66,8% de lo que se consume en un shopping.

Un tercer dato para considerar es la encuesta de autoservicios mayoristas, que dio una caída de -1,2% (interanual), donde el mayor peso esta en almacén (42,6%) y artículos de limpieza y perfumería (26,4%), estos dos grupos representan el 69% de los artículos que se comercializan. El personal ocupado es de 13.111 personas, y cayó un 8% (mismo mes del año pasado), hay menos personal.

Estos tres datos nos dan un panorama de como viene el consumo en estos primeros meses del año. Si consideremos que esta caída del consumo coincide con la caída de la actividad económica cobra más sentido el EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) que en febrero del corriente cayó un 2,6% acompañando la caída de la producción industrial que fue del -8,7%, la diferencia que el dato de producción viene desde junio de 2025 dando resultados negativos, sin signos de recuperación.

 El crecimiento sectorial en el EMAE de explotación de minas y canteras (9,9%), agricultura, ganadería, caza y silvicultura (8,4%), intermediación financiera (6%) y pesca (14,8%) no alcanza a compensar y revertir la tendencia de la caída. Estos sectores no alcanzan a representar el 9,2% del empleo registrado.

En la región Centro y Buenos Aires, las provincias de Buenos Aires (si tenemos en cuenta CABA) 102.900; Córdoba 15.500; Entre Rios 3.300 y Santa Fe 12.600 evidencia una destrucción de empleo entre diciembre de 2023 y enero de 2026. Un total de 134.300 puesto de trabajo registrados del sector privado no financiero destruidos. Con una informalidad alcanza a hoy a 5.808.000 personas y el gobierno no dio solución a esta problemática. 

Las perspectivas para marzo muestran una leve recuperación en empleo que no alcanza a compensar las perdidas de puestos de trabajo. El consumo puede tener algún dato que compense porque inicia la etapa escolar y comienza el año, pero también es un mes estacional, porque puede dar un EMAE cercano a cero o levemente positivo pero el crecimiento económico va a continuar desacelerándose.

El problema del gobierno continua en la recaudación que viene perdiendo capacidad de revertir este ciclo de desaceleración económica. A la caída de la recaudación en términos reales se sumó el anuncio de que el ajuste continuara.

El campo exportador si bien aporta las divisas en un contexto de baja de precios y rechazo de envíos de harina de soja. Por otro lado, el otro campo entre 2023 y 2025 cerraron 2.637 viñedos y si comparamos contra 2015 cerraron unos 4.656 viñedos. El 2023-2025 represento el 57% de cierres del periodo 2015-2025, ni la pandemia tuvo tal impacto.

Si bien hubo periodos del año donde estos productos se mantuvieron estables o descendiendo el problema es el costo operativo que afecta la rentabilidad. Costo operativo: luz, gasoil, peaje, agua, gas, son lo precios regulados. El costo de transporte de granos tuvo un incremento de más 740 millones de dólares en la ecuación de negocios para la exportación de granos. En Tandil todavía no se resolvió el conflicto, que es la actualización de la tarifa por kilómetro de viaje. El gobierno puede utilizar como herramientas para mejorar la rentabilidad de los productores. Como dijimos en las tranqueras de la zona europea o de la pradera del Farmer nadie se ofende si reciben apoyo estatal para producir y asegurar la alimentación de su comunidad.

Por último, en este contexto el agro argentino pasa durante este gobierno una crisis en la infraestructura y sus economías regionales. El semáforo de economías regionales de CONINAGRO concluye que “Durante febrero de 2026, el Semáforo de Economías Regionales registró 4 actividades en verde, 6 en amarillo y 9 en rojo. En comparación con el mes anterior, se observó una desmejora, ya que la mandioca cambio de categoría de amarillo a rojo”.

Según el informe “Entre las actividades en rojo permanecen yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón, maní, leche y este mes se agrega mandioca. En la mayoría de estos casos, el problema principal está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. Esto termina deteriorando la rentabilidad y dificulta la recuperación de estas actividades”.

En este marco, el Cr. Javier Miranda expresó: «Desde Otra Córdoba sostenemos que los procesos de destrucción del entramado productivo repercuten directamente en la población, especialmente en los sectores cuyos ingresos se destinan íntegramente al consumo. Además, vemos a diario cómo los ciudadanos recurren a los gobiernos provinciales y locales en busca de soluciones».

La pregunta que surge es cómo se sostienen las economías regionales cuando su mercado consume cada vez menos, y cómo se sostienen los gobiernos locales cuando enfrentan estas demandas con recursos limitados. La caída del consumo, producto del ajuste salarial, y la reducción de ingresos en los gobiernos subnacionales impactan directamente en las condiciones de vida.

Ya no nos preguntamos quién paga el ajuste, porque es evidente. La verdadera pregunta es quién se ocupa de los sectores más vulnerables y quién asume el costo social y material de la política económica.

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