En diálogo con Córdoba en Común, el presidente de la cooperativa, Hernán García, y la secretaria del Consejo de Administración, Lucía Capriotti, compartieron detalles sobre la historia, el funcionamiento y los desafíos de sostener un proyecto educativo gestionado de manera cooperativa.
Collegium nació a fines de 1982 y comenzó a funcionar en 1983, impulsada por un grupo de docentes vinculados a la música que buscaban construir un espacio pedagógico diferente, más horizontal y transformador. “Buscaban otra forma de pedagogía musical, más cercana, menos tradicional”, explicó García. La institución inició su recorrido con un profesorado de música y una tecnicatura superior en instrumentos, y con el paso del tiempo amplió su propuesta educativa incorporando nivel inicial, primario y secundario.
Actualmente, además de los distintos niveles educativos, Collegium desarrolla talleres musicales y culturales abiertos a toda la comunidad. Uno de los rasgos distintivos de la institución es su organización cooperativa. Según detalló Capriotti, entre 145 y 150 personas integran actualmente la cooperativa como asociadas y asociados. “Todas las personas que trabajan en Collegium son asociadas a la cooperativa”, señaló.
La organización cuenta con asambleas periódicas, un Consejo de Administración conformado por 15 integrantes y una sindicatura. Allí se debaten y toman las decisiones vinculadas al funcionamiento de la institución.
Desde la cooperativa remarcan que sostener un proyecto educativo bajo esta modalidad implica compatibilizar la lógica horizontal del cooperativismo con las normativas del sistema educativo formal. “Es desafiante porque la educación tiene muchas rigideces y la cooperativa también tiene sus formas organizativas, pero intentamos compatibilizar ambas cosas”, expresó Capriotti.
Con alrededor de 400 a 500 estudiantes entre todos los niveles y talleres, la comunidad educativa de Collegium supera ampliamente las mil personas si se consideran también las familias y vínculos cercanos.
Para García, una de las fortalezas de la institución es el vínculo entre el proyecto artístico y el cooperativismo. “El proyecto musical permite una forma de aprendizaje basada en la creatividad, la libertad y la comunicación con otros”, sostuvo. Además, destacó que la gestión cooperativa genera un fuerte sentido de pertenencia entre quienes trabajan allí. “Para nosotros no es solamente un lugar de trabajo, es también una casa”, afirmó.
Desde la institución también buscan trasladar los valores cooperativos al aula mediante proyectos específicos, como experiencias de cooperativas escolares impulsadas por estudiantes. Collegium mantiene vínculos con otras escuelas de gestión cooperativa de la provincia y también con organismos vinculados a la economía social. En ese marco, García explicó que la institución viene trabajando junto al Ministerio de Cooperativas y Mutuales de Córdoba en distintas líneas de fortalecimiento y formación.
Uno de los proyectos actuales es la construcción de un auditorio propio, pensado para acompañar el crecimiento de las actividades artísticas y educativas de la institución. “Estamos necesitando un auditorio para poder alojar la cantidad de cosas interesantes que pasan en Collegium”, señaló.
Tanto García como Capriotti coincidieron en que uno de los principales desafíos es sostener la formación cooperativa dentro de una organización tan amplia y dinámica. “Es un trabajo constante de comunicación y sensibilización”, explicó Capriotti, quien remarcó la importancia de transmitir a las nuevas generaciones de asociados cómo funcionan los procesos de toma de decisiones y cuáles son los principios cooperativos que sostienen la institución.
En ese sentido, García destacó que Collegium funciona también como un espacio formativo para quienes integran la cooperativa. “La formación cooperativa no ocurre solo en las aulas, sino también en las reuniones, las asambleas y en la manera de resolver colectivamente los problemas”, concluyó.
Mirá la nota completa con Hernán García y Lucía Capriotti acá:

