El caso por el asesinato de Blas Correas volvió a generar tensión y preocupación luego de que el comisario Juan Gatica, condenado por encubrir el crimen policial ocurrido en 2020, permanezca prófugo de la Justicia. Frente a esta situación, Soledad Laciar, madre del joven asesinado por gatillo fácil, utilizó sus redes sociales para denunciar el accionar judicial y advertir que responsabiliza al Gobierno provincial y a la Justicia por cualquier hecho que pueda ocurrirle a ella o a sus familiares.
Según explicó Laciar, todo comenzó luego de que la Corte confirmara la condena dictada en 2023 contra Gatica. El excomisario fue sentenciado a cuatro años de prisión por el delito de encubrimiento por omisión de denuncia en el marco del caso Blas Correas. Tras quedar firme la resolución judicial, debía presentarse para comenzar a cumplir la pena.
De acuerdo con el relato de la madre de Blas, la defensa del acusado informó que el exjefe policial iba a despedirse de su familia antes de entregarse. Sin embargo, desde el 27 de abril no volvió a aparecer y actualmente no existe información oficial sobre su paradero.
El abogado de Gatica, Jorge Sánchez del Bianco, reconoció públicamente que perdió contacto con su defendido desde aquella fecha. Ante la falta de novedades, el tribunal resolvió emitir una orden de captura y declararlo oficialmente prófugo.
La situación provocó una fuerte reacción de Soledad Laciar, quien manifestó sentirse preocupada tanto por ella como por su entorno familiar. “La Justicia de Córdoba es un chiste”, expresó con indignación, cuestionando el funcionamiento judicial y reclamando respuestas concretas sobre cómo un condenado pudo desaparecer sin ser detenido.
Además, confirmó que se presentará en la Cámara Octava para exigir información oficial sobre la búsqueda de Gatica y el estado actual de la causa. A través de un mensaje difundido en redes sociales, lanzó una dura advertencia pública: “Hago responsable a este gobierno y a la Justicia por lo que pueda pasarme, tanto a mí, como a mi familia. No van a callarme”.
El crimen de Blas Correas ocurrió en agosto de 2020 y se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de violencia institucional en Córdoba. El joven fue asesinado por efectivos policiales durante un control en la ciudad capital y posteriormente se intentó encubrir lo sucedido.
En total, once policías fueron condenados por distintos delitos vinculados al caso. Los oficiales Lucas Damián Gómez y Javier Catriel Alarcón recibieron prisión perpetua por haber efectuado los disparos que terminaron con la vida del adolescente. Otros agentes fueron condenados por encubrimiento, abandono de persona y distintas irregularidades cometidas después del hecho.
La sentencia judicial reconoció además la violencia institucional sufrida por Blas y por su familia, que desde entonces mantiene un fuerte reclamo de justicia y seguimiento permanente sobre el cumplimiento efectivo de las condenas.

