Eduardo González Olguín: “No hay un problema de irresponsabilidad de las familias, hay un problema de las políticas”

El economista analizó el crecimiento de la morosidad y el endeudamiento de los hogares argentinos. Cuestionó las altas tasas de interés, advirtió por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y destacó una iniciativa para subsidiar a familias endeudadas en situación de vulnerabilidad.
deudas-1588065

En diálogo con La Despensa de Radio Comunitaria La Ranchada, el economista Eduardo González Olguín analizó el crecimiento de la morosidad en Argentina y cuestionó el argumento oficial que responsabiliza a las familias por haberse endeudado de manera “irresponsable”.

Para González Olguín, es necesario observar la evolución histórica de la morosidad para comprender el escenario actual. Señaló que al finalizar el primer gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, en 2011, la morosidad se ubicaba en el 2,2%, mientras que al terminar su segundo período, en 2015, era del 2,3%.

En cambio, sostuvo que al finalizar el gobierno de Mauricio Macri la morosidad había trepado al 4,2%. Luego, al finalizar el gobierno de Alberto Fernández, en 2023, había descendido al 2,8%. “Actualmente la morosidad está en el 12,8%”, indicó.

En este sentido, planteó que existe una fuerte correlación entre las políticas económicas y los niveles de endeudamiento de las familias. “Cuando ha habido políticas liberales ha aumentado la morosidad y cuando ha habido políticas de desarrollo con distribución del ingreso, la morosidad ha sido baja”, explicó.

Por eso, rechazó la idea de que exista un problema de irresponsabilidad de las familias. “No hay un problema de irresponsabilidad de las familias, hay un problema de las políticas que generan determinados contextos económicos”, afirmó.

El crédito como motor de la reactivación

González Olguín también cuestionó el cambio de política económica implementado durante 2024. Recordó que, ante las consultas sobre cómo se produciría la reactivación económica, desde el Gobierno nacional se planteaba que el crédito sería uno de los principales motores.

Según explicó, para impulsar ese proceso se redujeron las tasas de interés mediante la política económica, lo que permitió que los créditos fueran más accesibles. “La gente vio justamente que podía acceder al crédito, podía utilizar ese crédito para aumentar el consumo y podía usar el crédito para aumentar la inversión”, señaló.

Sin embargo, sostuvo que posteriormente el Gobierno perdió capacidad de gestión y liberó las tasas de interés. A partir de allí, afirmó, los bancos comenzaron a cobrar tasas mucho más elevadas. “Ahora estamos en la paradoja de que por los plazos fijos están pagando 20, 22% anual y por los créditos a veces llegan al 100% anual”, cuestionó. Para el economista, esta diferencia es “una barbaridad”, especialmente en un contexto de inflación cercana al 30% anual. “Una tasa del 100%, triplicando la inflación, muestra que están teniendo una tasa de ganancias terrible”, sostuvo.

En ese sentido, cuestionó que el Gobierno se desentienda de las consecuencias de las políticas que implementa. “Se endeudaron porque el Gobierno estimuló justamente esto por medio de las tasas de interés y después cambia la política, suelta a los bancos y los bancos salen a cobrar cualquier cosa”, afirmó.

González Olguín remarcó además la diferencia entre las tasas pasivas —las que los bancos pagan a quienes depositan su dinero— y las tasas activas —las que cobran por los créditos—. “No existe en el mundo semejante diferencia”, afirmó, al considerar que los bancos están obteniendo una ganancia extraordinaria.

La venta de las deudas en mora

Otro de los aspectos que abordó el economista fue el crecimiento de la morosidad y la aparición de estudios de abogados que compran esas deudas a las entidades bancarias.

Según explicó, el fenómeno tiene especial importancia en el Gran Buenos Aires, donde se concentra una gran cantidad de personas en mora. “Hay una serie de estudios de abogados que salen a comprar la mora a los bancos”, señaló.

Como ejemplo, planteó que una deuda de 100 pesos puede ser vendida por el banco a estos estudios por apenas 4 pesos. Luego, los estudios buscan cobrar la deuda directamente al deudor, incluso aplicando descuentos que igualmente les permiten obtener una importante diferencia. “Supóngase que le haga una rebaja del 50%, que al deudor le conviene. Entre 4 que pagó y 50 que le cobra al moroso, hace un negocio”, explicó.

Para González Olguín, se trata de “la versión criolla de los fondos buitres”. Además, denunció que existen situaciones en las que los deudores son sometidos a situaciones de acoso y amenazas para que paguen.

Salarios que pierden frente a la inflación

El economista también puso el foco sobre la evolución de los salarios. Señaló que el Gobierno nacional no convalida aumentos salariales superiores al 1%, mientras que la inflación se mantiene alrededor del 2% mensual. “Hay una política deliberada de deterioro del salario”, sostuvo. Según explicó, cuando la inflación supera el 2% mensual y el Estado no convalida aumentos superiores al 1%, “la decisión del Estado es deteriorar justamente la capacidad adquisitiva de la población”.

Para González Olguín, la combinación entre las altas tasas de interés y el deterioro salarial funciona como “una pinza”: “Por un lado aumenta la tasa de interés en una forma espectacular y por otro lado se deteriora justamente la capacidad de compra del conjunto de la población”.

Una propuesta para ayudar a las familias endeudadas

Sobre el final de la entrevista, González Olguín destacó una iniciativa impulsada por el doctor Rodríguez Villafañe, que propone que el Estado subsidie a familias que se encuentran en situación de vulnerabilidad y han caído en mora.

El economista comparó esta propuesta con los subsidios que reciben determinados sectores empresarios y mencionó específicamente el caso de Galperín. “Si el Gobierno subsidia a los poderosos como en el caso de Galperín, que recibe millones de dólares todos los años de subsidios, Rodríguez Villafañe dice: ‘¿Por qué el Estado no sale a subsidiar justamente a las familias?’”, explicó.

Aclaró que la iniciativa no plantea una recomposición general de las deudas, sino una quita de capital para aquellas familias que se encuentran en una situación particularmente vulnerable y han caído en mora. “Me parece muy interesante esto. Creo que es una iniciativa que hay que seguir”, afirmó, aunque consideró que tiene pocas posibilidades de avanzar debido a “la insensibilidad que tiene el Gobierno”.

Para González Olguín, la propuesta también deja expuesto lo que considera un doble discurso oficial: “Cuando subsidia a los poderosos y lanza políticas permanentes que castigan a los más vulnerables, es una cosa muy terrible”.

Las campañas de los bancos y el problema de la morosidad

Finalmente, el economista se refirió a las campañas publicitarias que actualmente impulsan bancos y tarjetas de crédito para recuperar las deudas de las familias, con propuestas de refinanciación y tasas aparentemente más bajas.

Explicó que los propios bancos tienen un problema con el crecimiento de la mora porque, cuando aumenta demasiado, “la calificación que tienen los bancos se cae”. Y cuando cae esa calificación, también pueden caer sus acciones.

Por ese motivo, sostuvo que las entidades evalúan cuánto pierden desprendiéndose de las deudas en mora frente a cuánto podrían perder por una caída en el valor de sus acciones. “Les conviene más mal vender la mora o dar alguna facilidad a que se les caiga el precio de las acciones”, explicó.

En este contexto, cuestionó el rol del Banco Central y recordó que históricamente existieron mecanismos de regulación para limitar las tasas de interés. Como ejemplo, mencionó tasas de hasta el 115% en tarjetas de crédito. “Realmente es una cosa totalmente descabellada”, afirmó.

Para González Olguín, los bancos estarían intentando compensar las pérdidas asociadas a la morosidad mediante el aumento de las tasas de interés. “La caída que tienen ellos de la morosidad la tratan de compensar con el aumento de la tasa de interés”, concluyó.

Escuchá la nota completa con Eduardo González Olguín acá:

LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

Scroll al inicio