En una edición especial de su columna de Política Internacional para La Despensa, Mariano Saravia compartió sus reflexiones desde Boulogne-sur-Mer, Francia, en el marco de un viaje por la ruta del exilio de José de San Martín. La elección del lugar y la fecha no fueron casuales: este 17 de agosto se cumplen 176 años de la muerte del Libertador, quien falleció en Boulogne-sur-Mer en 1850, luego de 26 años de exilio.
Saravia propuso recuperar una mirada histórica sobre San Martín como exiliado político y vinculó esa situación con sus ideas y prácticas durante su gobierno en Mendoza. “Por sus ideas políticas, por su práctica política en Mendoza, sobre todo cuando fue gobernador de Cuyo, fue un exiliado político”, señaló.
En ese sentido, destacó distintas políticas e ideas asociadas al proyecto de país que impulsaba San Martín: el productivismo, el proteccionismo, la defensa de los sectores más humildes y la importancia de la salud pública. También recordó su impulso a la producción nacional y su proyecto de defensa de la industria, particularmente en relación con el vino producido en Mendoza.
Según Saravia, esas posiciones políticas lo enfrentaron con Bernardino Rivadavia y otros sectores que sostenían un proyecto de país diferente. “Rivadavia y los suyos, que estaban en las antípodas políticas, con otro proyecto de país totalmente distinto, lo mandaron al exilio”, afirmó.
El último exilio y Boulogne-sur-Mer
San Martín permaneció 26 años fuera del territorio argentino hasta su muerte, el 17 de agosto de 1850, en Boulogne-sur-Mer, el lugar donde falleció actualmente pertenece al Estado argentino.
Se trata de la casa de Adolf Gerard, quien en aquel momento era bibliotecario y habría atraído a San Martín con la posibilidad de vivir junto a su biblioteca. “Lo sedujo a San Martín por poder vivir en la biblioteca, en la mismísima biblioteca”, relató Saravia. Paradójicamente, el Libertador quedó ciego poco tiempo después y no pudo disfrutar plenamente de los libros que se encontraban allí.
La estatua que sobrevivió a los bombardeos
Durante su recorrido por Boulogne-sur-Mer, Saravia también destacó la historia de la estatua de San Martín ubicada frente al Canal de la Mancha.
El monumento fue inaugurado en 1909 y atravesó las dos guerras mundiales. Durante la Segunda Guerra Mundial, Boulogne-sur-Mer fue un bastión nazi y sufrió intensos bombardeos de las fuerzas aliadas. “1200 toneladas de bombas cayeron por acá, no quedó nada en los barrios cercanos a la costa, a la costanera, a la playa, solamente la estatua de José de San Martín”, relató.
A partir de entonces comenzó a construirse alrededor del monumento una historia que los habitantes de la ciudad consideran casi milagrosa. “Desde ese momento se empezó a hablar del milagro de la estatua de San Martín”, contó Saravia, quien destacó que actualmente los habitantes de Boulogne-sur-Mer conocen la figura del Libertador y lo consideran prácticamente un protector de la ciudad.
“Una patria por construir”
El periodista también compartió la emoción de participar del acto oficial realizado frente al complejo escultórico y de visitar posteriormente la casa donde San Martín pasó sus últimos días.
En particular, recordó el momento de las tres de la tarde, horario en el que el Libertador tomó la mano de su hija Mercedes y pronunció, según el relato tradicional, sus últimas palabras: “Es la fatiga de la muerte”. El reloj de la casa permanece detenido en las tres de la tarde.
Pero para Saravia, la muerte física de San Martín no significa el final de su legado. “¿Quién puede decir que San Martín está muerto?”, planteó. En ese sentido, sostuvo que las ideas del Libertador continúan interpelando al presente y pueden servir como guía para pensar el país. “San Martín nos ayuda a ser mejores cada día y San Martín nos deja ese legado de una patria por construir”, afirmó.
Entre esas banderas, destacó la búsqueda de trabajo para todas y todos, la producción nacional, la protección de lo propio y una distribución democrática de la tierra. “Eran las banderas de José de San Martín”, concluyó Saravia, antes de recordar una de las dimensiones centrales de su figura histórica: “Además de haber liberado tres países, casi nada”.
Escuchá la columna completa de Mariano Saravia acá:
LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

