Copetti es investigadora del Instituto de Estudios sobre Derecho, Justicia y Sociedad (IDEJUS) de la Universidad Nacional de Córdoba y del CONICET, y viene desarrollando un trabajo que analiza las oposiciones políticas a los derechos sexuales y no reproductivos.
«Mi investigación intenta mostrar las oposiciones a los derechos sexuales y no reproductivos, como el aborto, la ESI o la anticoncepción, dentro de los partidos políticos. Y lo que aparece es que esta oposición no es una agenda improvisada, sino una agenda política coordinada que busca deslegitimar el feminismo, afectar políticas públicas y reordenar jerarquías de género», explicó.
En ese marco, señaló que la llegada del actual gobierno nacional permitió observar con mayor claridad algunos procesos que ya venían gestándose. «Hoy vemos con más evidencia cómo las políticas de género que en algún momento se lograron conseguir prácticamente ya no existen. O sí existen de nombre, pero no se efectivizan ni se garantizan», afirmó.
La investigadora remarcó que, desde el punto de vista jurídico, no se produjo una derogación masiva de leyes vinculadas a derechos de género. Sin embargo, advirtió que eso no implica que los derechos estén plenamente vigentes. «Desde que asumió el gobierno no se ha derogado ninguna ley vinculada a género. Pero quienes estudiamos derecho sabemos que para acceder a un derecho no alcanza con que esté escrito: tiene que haber políticas públicas que lo garanticen», explicó.
En ese sentido, sostuvo que el mecanismo principal ha sido el desmantelamiento institucional. «El modo operativo que tiene el gobierno hasta ahora ha sido el desmantelamiento del Estado, y en género ha sido particularmente así», señaló.
Entre las medidas que mencionó se encuentran la disolución del Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad, el desfinanciamiento de programas y observatorios especializados y la interrupción de políticas públicas. «Uno de los programas más importantes era el ENIA, que era de prevención del embarazo no intencional en la adolescencia. También se eliminaron iniciativas vinculadas a identidad de género y hay un fuerte desabastecimiento de insumos de salud sexual y reproductiva en todo el país», detalló.
Para Copetti, las consecuencias de estas decisiones impactan directamente sobre mujeres y diversidades. «Cuando se desmantelan políticas públicas, quienes quedan en mayor situación de riesgo son justamente las mujeres y las diversidades», advirtió.
En vísperas de una nueva movilización por el 8M, la investigadora destacó el rol que continúa teniendo el movimiento feminista en el espacio público. «El movimiento feminista es uno de los que sigue saliendo a la calle, que sigue marchando en fechas específicas y que no abandona los debates ni los espacios públicos», afirmó.
Sin embargo, también señaló que el contexto social y económico modifica la forma en que se perciben algunas demandas. «Muchas veces sentimos que las demandas del feminismo quedaron un poco desencajadas, porque parece que a nadie le importa si hay preservativos en el dispensario cuando mucha gente no puede llegar a fin de mes», reflexionó.
Frente a ese escenario, consideró necesario articular las demandas de género con otras problemáticas sociales. «El feminismo tiene la potencialidad y la necesidad de volver a articular los derechos de género con los derechos sociales y laborales», sostuvo. También subrayó la importancia de la participación política. «No hay que abandonar los espacios partidarios. Los partidos políticos siguen siendo un espacio institucionalizado de representación política y democrática», planteó.
Durante la entrevista, Copetti también se refirió a la situación que atraviesan quienes trabajan en el sistema científico y universitario. «Es una situación muy difícil. Muchos de nosotros seguimos trabajando muchísimo, pero hace más de dos años que no hay aumentos salariales», explicó.
En su caso, señaló que se desempeña como becaria, aunque remarcó que el problema alcanza a distintos sectores del sistema científico. «Esto afecta a becarios, investigadores de planta, trabajadores administrativos. La situación es urgente», advirtió.
Ante este panorama, indicó que desde distintos espacios se están organizando actividades y movilizaciones. «Desde la asamblea del CONICET Córdoba estamos organizando acciones y convocando a que la sociedad se informe y acompañe», concluyó.
Escuchá la nota completa con Agostina Copetti acá:
LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

