En el tercer encuentro de la mesa de diálogo convocada por la Iglesia Católica, organizaciones sociales, representantes del Estado y actores privados coincidieron en la necesidad urgente de declarar la emergencia alimentaria. La pobreza, la mala nutrición y la falta de recursos en comedores y merenderos son los puntos más críticos.
En el marco del tercer encuentro de la mesa de diálogo por la emergencia alimentaria, Marco Galán remarcó la gravedad de la situación alimentaria que atraviesa Córdoba. “Yo creo que en el tiempo vamos a poder comprender la importancia que ha tenido esta convocatoria que hizo la Iglesia Católica”, afirmó, destacando que el espacio logró sentar a la misma mesa a representantes del gobierno provincial, la Municipalidad de Córdoba, actores privados y organizaciones sociales.
Durante la reunión, se analizó el dramático aumento de la pobreza y el encarecimiento de los alimentos, que impactan especialmente en la niñez. “Nos alimentamos cada vez peor: sin carne, sin verdura, sin lácteos”, advirtió el presidente de la Mutual Carlos Mugica y agregó que esto genera consecuencias directas en el desarrollo cognitivo y físico de niños y niñas. Según comentó, existen estudios que muestran cómo el deterioro en la alimentación incrementa los niveles de obesidad y afecta el crecimiento: “Vamos a tener generaciones más petizas, con dificultades cognitivas y educativas”.
En ese contexto, los comedores y merenderos comunitarios no dan abasto. La demanda aumentó drásticamente, mientras que los recursos y presupuestos no acompañan ese crecimiento. “Se están teniendo que acortar los días en que brindan meriendas, desayunos, almuerzos y cenas”, explicó Galán, y reconoció que tanto el gobierno provincial como el municipal coinciden en este diagnóstico.
Una de las principales propuestas surgidas en el encuentro es la declaración de la emergencia alimentaria en Córdoba, siguiendo el ejemplo de otras provincias como Santa Fe y Entre Ríos. “Así como se declara la emergencia agropecuaria por la sequía, tiene que declararse la emergencia alimentaria porque hay un vasto sector de la población que tiene problemas para acceder a la comida”, sostuvo Galán.
También se planteó la necesidad de reorientar presupuestos estatales y generar nuevas cargas tributarias sobre sectores con ganancias extraordinarias, como el juego. “Veamos de dónde se rasca la olla”, dijo el director de Radio La Ranchada, proponiendo que los ingresos se destinen al fortalecimiento de comedores y merenderos, con aumentos en función de la cantidad de personas atendidas y los días de servicio.
Otro punto destacado fue el reconocimiento del trabajo de las mujeres que sostienen estos espacios comunitarios. Galán propuso crear un programa similar al de Servidores Urbanos, que les permita recibir una remuneración por las horas dedicadas. “Están súper explotadas: tienen que salir a trabajar afuera, sostener el comedor y además su propia casa”, lamentó.
Finalmente, la mesa acordó avanzar con el registro de comedores, merenderos y personas asistidas, utilizando como base los relevamientos existentes en la Municipalidad de Córdoba y otras entidades como el Banco de Alimentos. También se propuso articular con programas destinados a la infancia y fortalecer unidades productivas que generen alimentos saludables, especialmente verduras. “Queremos que el Estado compre alimentos a estas unidades de la economía popular y solidaria”, concluyó Galán.
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