Según explicó Saravia, lo ocurrido debe leerse en el marco de la avanzada del expresidente Donald Trump y del movimiento MAGA contra todo lo que se aparte del ideal del Estados Unidos WASP (blanco, anglosajón y protestante). Frente a ese modelo excluyente, emerge una cultura que expresa que el país ya es multirracial, multicultural y, en cierto sentido, plurinacional.
En ese contexto, la actuación de Bad Bunny en el entretiempo del Super Bowl adquirió un valor simbólico particular. El artista puertorriqueño cantó en español en medio del evento deportivo más esperado del año, incluso en un clima marcado por el temor de las comunidades latinas ante posibles redadas migratorias. El resultado del partido, irrelevante para el público argentino por tratarse de un deporte poco popular en el país, quedó en un segundo plano frente a la dimensión política y cultural del espectáculo.
Saravia vinculó este fenómeno con procesos que atraviesan distintos estados norteamericanos como California, Florida y Texas, donde la disputa cultural se refleja directamente en la arena política. En ese sentido, recordó que Bad Bunny había ganado pocos días antes el Grammy más importante de la industria musical, convirtiéndose en el primer artista en obtener ese premio con un álbum íntegramente grabado en español.
La puesta en escena del Super Bowl reforzó esa identidad latina. La escenografía incluyó referencias a Puerto Rico —territorio que continúa siendo una colonia de Estados Unidos— con cañaverales, casas humildes y escenas cotidianas como hombres mayores jugando al dominó, imágenes fácilmente reconocibles en cualquier país de América Latina.
Para Saravia, estos gestos confirman que la cultura pop estadounidense ya es claramente multinacional y multicultural. De hecho, un tercio de los consumidores de música pop en Estados Unidos escucha música en español, una realidad que contradice de lleno el ideal WASP al que apela el trumpismo.
“Algo está pasando, algo se está resquebrajando, algo está por explotar en Estados Unidos”, advirtió el periodista, aunque señaló que aún persiste una resistencia conservadora, racista y xenófoba, visible en la vigencia electoral de Trump.
En paralelo, destacó el recorrido personal de Bad Bunny, quien hace apenas una década trabajaba como repositor en un supermercado de San Juan de Puerto Rico y hoy se convirtió en el artista más escuchado de Spotify en 2025. Para Saravia, ese recorrido simboliza una forma de confrontación directa con el poder político tradicional: “Lo enfrenta con la cultura”.
La conclusión es clara: los cambios que atraviesan a Estados Unidos, y posiblemente al resto del mundo, no nacen primero en la política institucional, sino en el terreno cultural, desde donde comienzan a proyectarse transformaciones más profundas.
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LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

