Betiana Cabrera: “El derecho a vivir una vida libre de violencias sigue siendo una gran deuda del Estado”

Organizaciones feministas volvieron a advertir sobre la gravedad de la violencia de género en Argentina. Según datos difundidos por Mumala, entre el 1 de enero y el 8 de marzo se registraron 48 femicidios en todo el país, lo que equivale a una muerte violenta cada 33 horas.
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Del total de casos, 37 fueron femicidios directos, 3 vinculados, 2 transtravesticidios, 2 suicidios femicidas y 4 femicidios relacionados con el narcotráfico y el crimen organizado.

Betiana Cabrera, referente de Mumala Córdoba, señaló que estas cifras reflejan una problemática estructural que continúa afectando a las mujeres y diversidades. «El Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras es también un día de lucha, de reivindicación y de exigencia de los derechos que todavía nos faltan», afirmó.

En ese sentido, sostuvo que uno de los principales reclamos sigue siendo garantizar el derecho a vivir una vida libre de violencias. «Entre las grandes deudas que tienen los Estados con nosotras está el derecho a vivir una vida libre de violencia. Los femicidios son su expresión más extrema, pero la violencia de género atraviesa todos los aspectos de nuestras vidas y de nuestra sociedad», explicó.

Cabrera advirtió además sobre el impacto de las políticas nacionales en el abordaje de esta problemática. «Desde la asunción de Javier Milei se han desmantelado muchos de los dispositivos que habíamos conseguido para la asistencia y la prevención de las violencias», sostuvo.

Entre ellos mencionó programas de acompañamiento a víctimas, políticas de prevención y distintas herramientas de asistencia estatal. «El cierre del Ministerio de las Mujeres no fue solamente algo simbólico. También implicó el desfinanciamiento de programas vinculados a la agenda de género, incluso en áreas como salud sexual y reproductiva o la Educación Sexual Integral», indicó.

La referente también alertó sobre el impacto de los discursos de odio y su relación con el aumento de la violencia. «No son mensajes inocentes. Esos discursos van generando una naturalización de la violencia y habilitan ataques que después se expresan en la vida cotidiana», afirmó.

En ese marco, señaló que muchas agresiones se producen en espacios públicos y contra personas del colectivo LGBTIQ+. «Todos los días vemos situaciones de ataques a parejas de lesbianas, a personas gays o diversas agresiones en la calle. Son hechos que se van multiplicando en un clima social que habilita ese tipo de violencias», agregó.

Cabrera también remarcó que el empobrecimiento y la precarización económica profundizan las dificultades para salir de situaciones de violencia. «Es muy difícil romper con vínculos violentos cuando no tenemos garantizadas condiciones básicas como un ingreso, un techo o la posibilidad de sostener a nuestras familias», señaló.

Finalmente, volvió a plantear la necesidad de declarar la emergencia nacional en violencias de género, un reclamo impulsado desde hace años por organizaciones feministas. «Vamos a seguir insistiendo con la emergencia Ni Una Menos. Estamos hablando de vidas, de familias y de comunidades que quedan atravesadas por estas violencias», concluyó.

Escuchá la nota completa con Betiana Cabrera acá:

LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

Foto: La Nueva Mañana.

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