La vecina de Argüello fue vista por última vez el pasado domingo tras dirigirse a una cita. Familiares y organizaciones sociales denuncian la inacción estatal, exigen la revisión de cámaras de seguridad y convocan a una movilización para pedir por su aparición con vida.
La comunidad de Córdoba se encuentra en alerta por la desaparición de Tania Belén Suárez una mujer y madre de cuatro hijos de quien no se tiene rastro desde hace casi 48 horas. Según informaron allegados, Tania salió de su hogar el domingo para encontrarse a tomar mates con una persona que conoció a través de una aplicación de citas. El último contacto registrado fue un mensaje de WhatsApp enviado a su hija de 17 años cerca de las 10 de la noche de ese mismo día; desde entonces, su teléfono permanece apagado.
Al momento de su desaparición, vestía un top blanco, short azul y zapatillas negras. Mide 1,65 metros aproximadamente y tiene tatuajes en el brazo derecho. La denuncia fue radicada en la Unidad Judicial N° 19 y la causa está a cargo de la Fiscalía Distrito 4 – Turno 6. Quienes puedan aportar información deben llamar al 911 o comunicarse con su hermana, Brisa, al 351 767-2424.
Marta, integrante del espacio de género y diversidad «Las Mechas» (María de las Mercedes Gómez) y vecina de la familia, señaló que Tania fue vista por última vez tomando un Uber en la avenida Donato Álvarez con destino al Parque Sarmiento. «Tania no se iría y no dejaría a sus hijos por nada del mundo», afirmó Marta, enfatizando la preocupación de su entorno ante la falta de respuestas y la necesidad de que se activen protocolos de búsqueda reales que incluyan el análisis exhaustivo de las cámaras de seguridad de la zona.
Ante la desesperante situación, familiares, vecinos y organizaciones territoriales convocaron a una concentración en el CPC de Argüello a las 19:00 horas, bajo la consigna de que la búsqueda no se suspende por mal tiempo. El reclamo principal es exigir al Estado una intervención inmediata y efectiva para evitar que el caso se convierta en una estadística más de violencia de género. «Las personas no desaparecen, alguien las toma», sentenciaron desde su círculo cercano, mientras mantienen la esperanza de encontrarla con vida.


