En diálogo con Radio La Ranchada, Carlos compartió el impacto emocional que significó la confirmación de que se habían identificado los restos de su hermano. “Es un momento difícil, complicado, con sentimientos muy encontrados”, expresó.
Gustavo Daniel Torres Barrios tenía 16 años al momento de su secuestro, ocurrido el 11 de mayo de 1976. “Era un chico recién cumplidos los 16 años. Estaba en la escuela Manuel Belgrano y fue secuestrado el 11 de mayo. Desde entonces no se supo más nada”, recordó Carlos.
Además de estudiar en la histórica institución cordobesa, Gustavo participaba activamente en la vida estudiantil y militaba políticamente. “Fue delegado del centro de estudiantes, participaba en la Unión de Estudiantes Secundarios y también militaba en la Juventud Guevarista”, relató.

Su hermano también recordó que Gustavo había comenzado a desarrollar una carrera deportiva en Instituto, aunque la exigencia académica de la escuela secundaria le impidió continuar. “Jugaba muy lindo al fútbol, estuvo a prueba en Instituto, pero la doble escolaridad de la Manuel Belgrano hacía imposible sostener ambas cosas”, contó.
La identificación fue posible gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense y del Tribunal Oral Federal N° 3. Carlos destacó especialmente la rigurosidad y el respeto con el que se desarrolló todo el proceso. “Fue un trabajo enorme, muy meticuloso y con muchísimo respeto hacia las familias. Nos notificaron uno por uno y nos entregaron toda la información técnica y judicial de manera muy prolija”, señaló.
También remarcó las dificultades que implican las tareas de búsqueda e identificación de restos de las víctimas. “Los perpetradores hicieron todo para que esto nunca se supiera. Removieron los terrenos varias veces para borrar las huellas, pero la verdad tarda y finalmente sale a la luz”, afirmó.
Durante la entrevista, Carlos reflexionó sobre el profundo significado que tiene para las familias recuperar la identidad de sus seres queridos. “Alguna vez escuché a alguien decir ‘nos han quitado la vida y también nos han quitado la muerte’. Eso te despoja de identidad. Por eso, aunque es doloroso, esta confirmación también devuelve algo de vida”, expresó.
Finalmente, agradeció a los espacios de comunicación que continúan sosteniendo la memoria. “Mi hermano desearía que estos mensajes no se pierdan. Por eso hablo como una extensión de él mismo”, concluyó.
Escuchá la nota completa con Carlos Torres acá:
LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

