Desde la Articulación de Movimientos Sociales y Populares (ALBA) denuncian el deceso de manifestantes (según datos oficiales ya murieron 8 personas), más de 1000 detenidos, víctimas de torturas y centenares presentan heridas graves, producto de las medidas de fuerza violentas y represivas de los Carabineros y militares chilenos.

“Denunciamos el autoritarismo del gobierno de Piñera y exigimos el fin del Estado de Emergencia. Ya no más represión y detenciones arbitrarias. Abrazamos y nos sumamos solidariamente desde toda Nuestra América en apoyo al paro general de este lunes 21 de octubre», apunta el comunicado de la plataforma de organizaciones sociales.

“Chile donde el pueblo se ha levantado – en un inicio, contra el aumento del transporte público- y con las horas y los días ha devenido en una manifestación contra el modelo neoliberal impuesto desde la dictadura nefasta de Pinochet, que no hace otra cosa más que mercantilizar cada plano de la vida de los y las chilenos/as”, sentencia el comunicado.

Por su parte, el presidente de Chile, Miguel Juan Sebastián Piñera Echenique, declaró el toque de queda y afirmó: «estamos en guerra contra un enemigo poderoso e implacable» en alusión a los grupos que causan barricadas, robos e incendios.

A pesar de las medidas de fuerza represivas por parte de las autoridades chilenas, las manifestaciones y medidas de protesta crecen de manera masiva, protagonizadas por miles de jóvenes y cientos de miles de trabajadores. Expresan un malestar social muy profundo que abrió una crisis política al gobierno y tiende transformarse en una revuelta social.