La jornada, que tuvo lugar el pasado miércoles, destacó por la presentación de proyectos ambientales y el trabajo conjunto con organizaciones barriales. El evento reafirmó el valor de la educación de adultos como motor de transformación social.
El pasado miércoles 1 de julio, la sede del CENMA Alejandro Carbó (Anexo Barrio Cabildo), ubicada en la calle Ushuaia 2151, se convirtió en el escenario de un emotivo encuentro educativo y vecinal. A partir de las 19:30 horas, estudiantes, docentes y familias se reunieron para celebrar una nueva edición de su Feria de Ciencias, desarrollada bajo el marco pedagógico de la «escuela posible» impulsado por el Ministerio de Educación.
Uno de los pilares de la exposición fue el abordaje de problemáticas ambientales locales. En un trabajo colaborativo con la Fundación «Cebollitas», los estudiantes presentaron diversos proyectos centrados en la reutilización y el reciclaje de materiales descartables. Además, captó la atención del público un exhaustivo análisis del agua de la zona, realizado por los alumnos para determinar sus niveles de contaminación y concientizar a los vecinos sobre el cuidado del recurso.
El orgullo de la terminalidad escolar Patricia, coordinadora de la institución, destacó que este evento es una instancia fundamental para visibilizar el esfuerzo de quienes asisten a la escuela de adultos. «Para nosotros esta feria es muy importante porque es abrirle las puertas a nuestra comunidad a que la familia de nuestros estudiantes sepa lo que ellos hacen en la escuela», explicó, haciendo hincapié en el sacrificio que implica para muchos retomar los estudios mientras cumplen con responsabilidades laborales y familiares.
Incluso, se destacó el vínculo generacional con la comunidad: los referentes de la Fundación Cebollitas son hijos de una de las egresadas de la primera promoción de este mismo CENMA, lo que fue calificado por la coordinadora como un orgullo para la institución.
La jornada no solo fue académica, sino que ofreció un espacio de recreación para todos los asistentes. Los presentes pudieron disfrutar de una radio abierta que transmitió en vivo, recorrieron stands de microemprendimientos y compartieron un servicio de buffet con comidas caseras preparadas por la propia comunidad educativa. Con esta convocatoria, la escuela no solo mostró su producción científica, sino que buscó incentivar a aquellos vecinos que aún tienen pendiente finalizar sus estudios secundarios para que se acerquen y se inscriban.
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