En diálogo con Radio La Ranchada, Reynares advirtió que la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán tiene consecuencias directas en la economía cotidiana. “Impacta de lleno porque tiene que ver con el aumento del combustible y con las posibilidades de una recesión a nivel global”, explicó.
El especialista señaló que la inestabilidad internacional genera un efecto inmediato en los precios y en la inflación, aunque remarcó que no se trata de un fenómeno exclusivamente externo.
En ese sentido, sostuvo que la política económica argentina amplifica estos impactos. “No es solo la guerra la que explica el aumento del combustible, sino la debilidad del Estado para aplicar medidas que amortigüen esos efectos”, afirmó. Según indicó, esta situación repercute directamente en sectores como el transporte y en el costo de vida en general, especialmente en áreas de alta concentración urbana como el AMBA.
Reynares también se refirió a las elecciones en Hungría, donde el primer ministro Viktor Orbán fue derrotado tras 16 años en el poder. El politólogo explicó que se trata de un liderazgo identificado con el “iliberalismo”, que impulsó políticas restrictivas en materia de derechos y consolidó su poder mediante reformas institucionales.
Sin embargo, advirtió que su derrota no implica un giro hacia posiciones progresistas. “No ganó la izquierda, sino un ex aliado que representa un retorno al neoliberalismo europeo clásico”, señaló. Para Reynares, este resultado refleja una reconfiguración del escenario político global, donde los proyectos de derecha alternativa enfrentan límites, pero sin que eso implique necesariamente cambios estructurales en favor de sectores populares.
En su análisis, el politólogo también destacó el rol de China como actor central en la disputa global, observando los movimientos de Estados Unidos con cautela. “China está viendo cómo Estados Unidos se debilita políticamente en cada decisión”, sostuvo, al tiempo que remarcó la pérdida de consenso internacional del país norteamericano.
Reynares vinculó este contexto internacional con la situación interna argentina, marcada por conflictos en sectores como educación, transporte y salud. “Estamos pagando el costo de una debilidad estructural del Estado, que se traduce en problemas concretos en la vida cotidiana”, afirmó.
Además, advirtió sobre una crisis de representación política, especialmente entre los sectores más jóvenes, que no encuentran referencias claras en los espacios tradicionales. En ese sentido, señaló que existe una fuerte demanda social por nuevas alternativas. “Más del 60% de la gente ve con buenos ojos la aparición de un outsider que renueve el sistema político”, indicó.
Para el politólogo, esta combinación de incertidumbre global y crisis interna genera un escenario abierto, donde conviven frustración social y la posibilidad de construir nuevos proyectos colectivos. “La crisis no está explotando colectivamente, sino implosionando de manera individual, con efectos incluso en la salud mental”, concluyó.
Escuchá la columna completa con Juan Manuel Reynares acá:
LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

