Conversamos con el Dr. Caffure sobre los problemas con las paritarias

Desde el mes de Marzo del corriente  año, se inició en la República Argentina una cuarentena obligatoria para la población, debido  a la llegada a nuestro país del Coronavirus (Pandemia). Esto obligó  al gobierno nacional, a  los gobiernos provinciales, y a los gobierno municipales, a coordinar políticas sanitarias, económicas y sociales, que les permitan prepararse a enfrentar a este virus que azota al mundo entero.

En los comienzos, la cuarentena era más rigurosa, pero a medida que fueron pasado los días, y conforme los buenos resultados logrados hasta ahora (en relación a la situación que atraviesan los otros países de la región y del resto mundo, respecto al número de personas contagiadas y fallecidas), se ha comenzado a flexibilizar la cuarentena, permitiendo que puedan incorporarse nuevas actividades a su rutina habitual.

En sectores estatales y privados, se ha implementado (para sectores administrativos), la modalidad laboral del teletrabajo,  que permitió continuar (desde la casa), realizando los trabajos habituales que se hacen en los ámbitos laborales de desempeño habitual. Si bien hay actividades que se vieron afectadas por esta pandemia y por la cuarentena, hay otras que han continuado realizándose (usando de forma obligatoria, elementos de seguridad y de protección tales como barbijos, cubre bocas, mascarillas de plástico,  guantes, entre otros).

El gobierno nacional, ha implementado importantes políticas de Estado, para ayudar a sectores independientes (como es el caso de los  monotributistas), y para los más vulnerables  (jubilados, personas de menores recursos). Asimismo y frente esta situación, ha habido casos de gremios como es el caso de Aceiteros, que hace poco tiempo, logró cerrar paritarias dignas para sus representados. El nuevo acuerdo paritario lleva el salario básico inicial a $ 68,678,00 a partir del 1° de mayo de 2020 y hasta el 31 de diciembre de 2020, lo que en términos porcentuales implica un aumento del 25%. Asimismo se acordó una suma retroactiva por los meses de enero a abril que representa la diferencia del aumento en los básicos convencionales. Se incluye además una claúsula de revisión pautada para el próximo mes de agosto.

Desde fines del año pasado y en lo que va del año 2020 (más allá de esta situación sanitaria que se viene atravesando), los salarios quedaron atrasados,  perdiendo de forma muy preocupante el poder adquisitivo la clase trabajadora argentina, producto de la constante depreciación de La moneda nacional  (en relación al dólar  especialmente), y a una importante inflación que no se detiene. Teniendo en cuenta la necesidad de recuperar valor el salario de los activos, sumado al importante y contundente antecedente que marcó el gremio Aceitero; es deber de todas las organizaciones sindicales, discutir y lograr paritarias dignas  para las trabajadoras y trabajadores que representan.

Hay sectores de trabajo que hace años, no tienen paritarias. En estos, es deber de las conducciones sindicales, recuperar las paritarias atrasada de esos años, y lograr además paritarias para el año en curso. No hay peor gestión, que la que no se hace. Para discutir paritarias, los sindicatos pueden hacerlo directamente con el empleador, con intervención del Ministerio de Trabajo, y agotada la vía administrativa puede recurrir a la justicia (presentando amparos por ejemplo, existiendo antecedentes en Argentina de varios sindicatos  que tuvieron fallos favorables).

Dr. Carlos Emanuel Caffure, abogado laboralista.

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