La decisión de Adiuc se enmarca en un escenario de fuerte conflictividad en el sector universitario, que lleva más de veinte meses de reclamos por mejoras salariales y presupuestarias. El comunicado difundido por el gremio cordobés subraya que la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario representaba un avance histórico en materia de reconocimiento a la educación superior pública, gratuita y de calidad, pero que la decisión presidencial de vetarla coloca nuevamente a las universidades en una situación de incertidumbre y ajuste.
Las medidas de fuerza comenzaron este martes 26 de agosto con un abandono de tareas entre las 15 y las 18 horas, acompañado de una movilización hasta el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba. Allí, los docentes solicitaron que el órgano de gobierno mandate al rector para impulsar desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) la convocatoria a una tercera Marcha Federal Universitaria. Según destacaron desde Adiuc, la unidad del sistema universitario será clave para enfrentar las consecuencias del veto y defender la vigencia de la ley aprobada por el Congreso.
El miércoles 27 de agosto se concretará un paro total de actividades en la UNC, medida que busca visibilizar el malestar de la docencia universitaria y reclamar respuestas concretas al Gobierno nacional. En la misma jornada, los docentes cordobeses confirmaron que se sumarán a la tradicional ronda de jubilados en Plaza San Martín, que se realiza a las 11 horas, como gesto de solidaridad con quienes también se ven afectados por las políticas de ajuste.
La continuidad del plan de lucha fue reafirmada en el Plenario de Cuerpos Orgánicos de Adiuc, donde se resolvió dar cumplimiento a las jornadas de protesta de 48 horas semanales y rotativas convocadas por Conadu en todo el país. En ese marco, además del paro del miércoles, se resolvió repetir la medida de fuerza el lunes 1 de septiembre, con una nueva paralización total de actividades en todas las dependencias de la UNC.
Para el martes 2 de septiembre, el gremio docente convocó a una “volanteada” durante la muestra de carreras que organiza la Casa de Altos Estudios, con el objetivo de informar a estudiantes, familias y la comunidad en general sobre la situación que atraviesa el sector y la necesidad de defender el financiamiento universitario. Desde Adiuc remarcaron que la protesta no se limita a un reclamo salarial, sino que apunta a sostener el carácter público, gratuito y de calidad de la educación superior argentina.
En el comunicado difundido este lunes, Adiuc fue categórica: “Tras 20 meses de conflicto, con los salarios en caída libre y sin ser escuchados, logramos la sanción de la Ley de Financiamiento Universitario. Debemos transformar la indignación en fuerza organizada para sostener a la educación superior, pública y gratuita como derecho y pilar del desarrollo soberano”. Con estas palabras, el gremio buscó transmitir que la pelea no es solo gremial, sino también política y social, porque atañe a la defensa de un modelo de universidad inclusiva y accesible para todos los sectores de la sociedad.
La puja entre el movimiento universitario y el Gobierno nacional se intensifica en un contexto de fuerte ajuste presupuestario, caída de los salarios reales y pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores del sector. El veto presidencial a la ley aprobada por el Congreso aparece como un punto de quiebre que, lejos de desmovilizar, fortaleció la decisión de los gremios de redoblar las medidas de protesta en defensa de la universidad pública.