La visita del presidente Javier Milei al Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María continúa generando repercusiones y abrió un nuevo foco de debate en el ámbito cultural. Esta vez, las críticas llegaron desde el escenario artístico: el Dúo Coplanacu manifestó públicamente su malestar por la presencia del mandatario en el evento, marcando una clara diferencia con el recibimiento que Milei tuvo por parte del público durante la noche del viernes.
En una conferencia de prensa brindada este domingo en el anfiteatro José Hernández, Roberto Cantos y Julio Paz expresaron su desacuerdo con las posturas que el Gobierno nacional ha sostenido respecto a la cultura y, en particular, sobre los festivales populares del interior del país. Los músicos cuestionaron lo que consideraron una contradicción entre los discursos oficiales y la participación del presidente en una de las celebraciones folklóricas más importantes de la Argentina.
“Suena mezquino ningunear a los festivales, desfinanciarlos y luego visitarlos”, afirmaron los integrantes del dúo, dejando en claro su incomodidad con la situación. En ese sentido, recordaron declaraciones previas del presidente en las que se refirió de manera despectiva a distintos eventos culturales, lo que, según señalaron, generó un profundo malestar en gran parte del sector artístico.
Durante el contacto con la prensa, Cantos sostuvo que las palabras del mandatario sobre los festivales impactaron negativamente en quienes forman parte de estas expresiones culturales. “A nosotros nos ha caído muy mal cuando el presidente se refirió a los festivales y los ninguneó”, expresó el guitarrista, al tiempo que remarcó que estas celebraciones no pueden ser reducidas a simples espectáculos, sino que representan una parte fundamental de la identidad de los pueblos del interior.
En la misma línea, el músico consideró que el presidente debería interiorizarse más sobre la realidad cultural del país. “Me parece que alguien que ningunea el reclamo social después no puede venir inocentemente a sumarse a la celebración de un pueblo”, señaló Cantos, aludiendo a lo que definió como una incoherencia entre el discurso oficial y la presencia del jefe de Estado en el festival.
Julio Paz, por su parte, fue aún más enfático al referirse a la importancia de los festivales populares. El bombisto del dúo afirmó que estas fiestas trascienden a los artistas y a los organizadores, ya que pertenecen a la comunidad. “Son fiestas de la gente, no de los artistas ni de los que organizan. Entonces suena como muy especulador, ningunear por un lado, desfinanciar la cultura y después venir a sumarse a la celebración”, sostuvo en declaraciones reproducidas por distintos medios provinciales.
Paz también hizo hincapié en la mirada centralista que, según su opinión, predomina en algunos sectores del poder. “Lo único que puedo decir es que se eduque. Los festivales dentro del país son una cosa muy potente, que no es solamente el microcentro porteño y lo que él ve”, expresó, subrayando el valor social, cultural y económico que estos eventos tienen para cientos de localidades del interior.
Ambos músicos coincidieron en que los festivales son un reflejo directo de las comunidades que los sostienen y los hacen crecer año tras año. “Ningunear los festivales es ningunear al interior del país. Los festivales son el reflejo de lo que es la comunidad, el lugar”, concluyó Paz.
Las declaraciones del Dúo Coplanacu se suman a otras voces críticas que surgieron tras la presencia de Javier Milei en Jesús María, evidenciando el debate abierto en torno al rol del Estado en la cultura y a la relación entre el Gobierno nacional y las expresiones populares que forman parte de la identidad del interior argentino.

