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El Presidente promulgó las leyes de IVE y de los 1000 Días: «Hoy hay una sociedad más igualitaria»

Alberto Fernández firmó los decretos de promulgación, durante un acto en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada. «Hoy estamos haciendo una mejor sociedad; parece una frase, pero es un paso inmenso y el resultado de una lucha colectiva», aseguró.

El presidente Alberto Fernández promulgó las leyes de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y la denominada «Plan de los 1000 Días, con las que cumple su compromiso de campaña, al tiempo que logra «una sociedad mas igualitaria» al «ampliar la capacidad de decidir de las mujeres».

«Cumplí con mi palabra y hoy, en tiempos en que la palabra de la política parece depreciada, es la culminación de un tiempo de lucha para muchas mujeres que lucharon para que el aborto dejara de ser un delito», refirió Fernández en relación a su promesa de campaña electoral para que se votara la ley.

«Hoy estamos haciendo una mejor sociedad; parece una frase, pero es un paso inmenso y el resultado de una lucha colectiva», enfatizó el Presidente en el acto que encabezó en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada; acompañado en el escenario por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; los ministros de Salud, Ginés González García; y de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta; y la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra.

Tras firmar las promulgaciones de las leyes, Fernández sostuvo que es un «día de alegría» porque se «amplió la capacidad de decidir de las mujeres» y se mostró «muy feliz de terminar con el patriarcado», una «injusticia en siglos de la humanidad».

Para el primer mandatario «la sociedad será mejor» a partir de hoy «porque la capacidad de decidir de las mujeres se amplía» y refirió que «la batalla por la igualdad de derechos de las mujeres continúa en diferentes niveles, que requieren leyes y cambios en la mentalidad».

«Cumplí con mi palabra y hoy, en tiempos en que la palabra de la política parece depreciada, es la culminación de un tiempo de lucha para muchas mujeres que lucharon para que el aborto dejara de ser un delito»ALBERTO FERNÁNDEZ

Para Fernández, «se ha dado un gran paso, porque esta ley iguala la capacidad de decisión» y apuntó que «queda como tarea pendiente una educación sexual suficiente para prevenir embarazos que no se quieran», y agradeció a los legisladores su acompañamiento en este proceso, entre ellos al opositor Daniel Lipovetzky.

Sobre la ley conocida como Plan de los 1000 días, el Presidente evaluó que esa norma permitirá que las embarazadas cuenten «con un Estado detrás de ellas» para garantizarles salud y posibilidades de criar a sus hijos en los primeros tres años de vida.

«Si alguna vez una mujer tuvo el dilema de ser madre porque no sabía si podía hacer frente al costo médico que significa afrontar un embarazo, o el costo que significa darle alimentos en sus primeros años de vida a su hijo, ese dilema lo terminamos con la ley de los mil días», explicó.

Gómez Alcorta resaltó que la sanción de la IVE se logró gracias a la «alquimia imbatible compuesta por lucha y política».

«El movimiento de mujeres y diversidad hacemos historia», remarcó Gómez Alcorta, y expresó que «se conjugó una larga historia de luchas de los feminismos, de miles de mujeres, del movimiento de mujeres y de la diversidad y también la decisión política de un gobierno, de su Presidente y Vicepresidenta (Cristina Fernández de Kirchner) por seguir ampliando derechos».

La ministra indicó que la ley «asegurará que nunca más una mujer o una persona con capacidad de gestar muera en nuestro país producto de un aborto clandestino, pero también implicará una enorme transformación cultural, material y subjetiva, vinculada a la autonomía de los cuerpos y los deseos de las mujeres» que tienen implicancias en la vidas diarias.

Gómez Alcorta subrayó que «la ley se construye con dirigentes y legisladores de diversos espacios políticos», al plantear el apoyo que tuvo de parte de la oposición en el Congreso, y consideró que hubo «maduración política» para que «nunca más una mujer muera por aborto clandestino».

Vilma Ibarra reflexionó, con la voz quebrada: «Hasta ahora el Estado había respondido con amenazas y cárcel (a las mujeres que deseaban abortar); hoy venimos a reparar esto que hizo que muchas mujeres se sintieran humilladas; cambiamos el paradigma: el Estado recibe a las mujeres en el sistema de salud y las va a tratar con dignidad y respeto».

Y coincidió con el Presidente y Gómez Alcorta en el reconocimiento a la oposición por el apoyo a la ley de IVE: «A las mujeres y varones que nos acompañaron de las fuerzas políticas opositoras, hemos hecho una red de mucho trabajo, sobre todo las mujeres de un profundo compromiso de trabajo conjunto. Hemos tendido puentes, hemos hablado, hemos confiado en nosotras y hemos salido adelante para sancionar estas leyes. Todo mi agradecimiento».

Ibarra aclaró que esta ley «no violenta las creencias de nadie, todo el mundo va a poder seguir viviendo y tomando decisiones según sus creencias y conforme a sus convicciones», y destacó: «Algo habrá cambiado, ya no tendremos muertes en abortos clandestinos, habrá menos humillaciones, menos sufrimiento».

La IVE, convertida en ley por el Senado el 30 de diciembre pasado, pone fin a una legislación vigente desde 1921, y con la nueva normativa las mujeres podrán interrumpir un embarazo hasta la semana 14 y el sistema de salud pública deberá garantizar la cobertura de la intervención de manera gratuita.

La ley del aborto entrará en vigencia nueve días después de su publicación en el Boletín Oficial.

En el acto el jefe de Estado también promulgó también la Ley Nacional de Atención y Cuidado Integral de la Salud durante el Embarazo y la Primera Infancia -conocida como el Plan de los 1000 días- que recibió un apoyo unánime en el Senado cuando la sancionó, también el 30 de diciembre último, poco después de haber votado el aborto legal.

El Plan de los 1000 días establece una nueva asignación por Cuidado de Salud Integral, que consiste en el pago de una Asignación Universal por Hijo -una vez por año- para ayudar al cuidado de cada niño o niña menor de tres años.