Estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) resolvieron en una asamblea abierta realizar la toma del Pabellón Bolivia el 19 de febrero hasta las 10 de la mañana y luego movilizarse a las 11 horas hacia Maipú 30, en rechazo al proyecto de reforma laboral y a las modificaciones en la Ley de Financiamiento Universitario.
La decisión se adoptó tras el adelantamiento de las sesiones en la Cámara de Diputados para tratar la reforma laboral, que ya contaba con media sanción del Senado. En ese marco, también manifestaron su preocupación por los cambios vinculados al financiamiento de las universidades públicas.
A través de un comunicado, la asamblea expresó su repudio a la reforma laboral al considerar que implicaba una pérdida de derechos históricos para los trabajadores. También cuestionaron a los senadores que acompañaron la iniciativa y señalaron a los tres representantes por Córdoba que votaron a favor.
Además, los estudiantes criticaron el accionar de la conducción de la CGT, al señalar que el paro general convocado carecía de movilización y reclamaron que la medida fuera activa y acompañada por un plan de lucha con presencia masiva en las calles.
La toma y movilización fueron planteadas como parte de una misma estrategia de protesta que unificó el rechazo a la reforma laboral con el reclamo por la plena vigencia de la Ley de Financiamiento Universitario. Según indicaron, rechazaban modificaciones que afectaban paritarias docentes, consolidaban la pérdida salarial acumulada y reducían presupuestos destinados a becas estudiantiles, investigación y hospitales universitarios.
En el mismo pronunciamiento, exigieron mayor participación de centros de estudiantes y federaciones universitarias en la convocatoria a medidas de defensa de la universidad pública.
Por otra parte, la asamblea expresó solidaridad con los 920 trabajadores despedidos de la empresa FATE y con trabajadores del Hospital Garrahan en conflicto por reclamos salariales, sumando esas situaciones al escenario de protesta.

