Este 1 de agosto, la comunidad de Falda del Carmen invita a participar del tercer encuentro anual en honor a la Madre Tierra. La jornada contará con rituales ancestrales, ofrendas y un espacio de reflexión colectiva sobre el cuidado del ambiente en el arroyo de Valle Alegre.
En el marco del Día de la Pachamama, la localidad de Falda del Carmen se prepara para una nueva edición de esta celebración que rescata tradiciones de los pueblos originarios andinos, especialmente del legado incaico. El evento, organizado por la Comisión Ambiental Vecinal y el espacio Fuerza Vecinalista, busca no solo agradecer los frutos que brinda la tierra, sino también generar un espacio de conexión y reflexión sobre la relación de la sociedad con su entorno natural.
La celebración central se llevará a cabo mañana, 1 de agosto, a las 15:00 horas en Valle Alegre, específicamente al final de la calle Mizacate, junto al arroyo. Este es el tercer año consecutivo que se realiza el encuentro en la zona, eligiendo puntos simbólicos de la localidad para fortalecer los lazos comunitarios y la educación ambiental.
Rituales y tradiciones Durante la jornada se realizarán diversos ritos tradicionales coordinados por miembros de la Comunidad Comechingón (Cami Chingón) de Anisacate. Entre las actividades destacadas se encuentran:
- La Corpachada: Se realizará un pozo en la tierra para «abrir la boca» de la Madre Tierra y entregarle ofrendas que representen un valor personal, como alimentos, bebidas o hierbas aromáticas.
- Caña con ruda: Se compartirá esta bebida macerada, tradicionalmente tomada en ayunas para «matar los males del invierno» y proteger la salud.
- Sahumados: Se utilizarán hierbas aromáticas para realizar limpiezas energéticas y alejar las malas energías acumuladas durante la temporada invernal.
Más allá de los rituales, el encuentro propone un conversatorio comunitario. Juan Pablo, integrante de la organización, destaca que el objetivo es reflexionar sobre los «servicios ambientales» que a menudo se dan por sentados, como el aire limpio, el agua vital y los alimentos saludables. «La invitación es a que caigamos en la cuenta de esa relación que tenemos y nos llevemos un compromiso de mejorarla», señaló en relación al uso responsable de la energía y el cuidado de los recursos.
El evento está abierto a toda la comunidad, escuelas y vecinos que deseen acercarse con su propia ofrenda —ya sea una espiga de trigo, una comida preparada o simplemente su presencia— para compartir un momento de espiritualidad y compromiso ambiental que durará un par de horas.
Escuchá la nota completa acá:

