Fernández decretó aislamiento social obligatorio desde las 00 hs de este viernes hasta el 31 de marzo

A partir de las 00 del viernes 20 todos los argentinos deberán someterse a aislamiento social preventivo y obligatorio: todos tienen que quedarse en sus casas según el anuncio que realizó el presidente Alberto Fernández.

 La medida se prolongará hasta las 24 horas del 31 de marzo y se decidió el adelanto del feriado del 2 de abril al 31 de marzo, el 30 de marzo será feriado puente

 Los negocios de cercanía se mantendrán abiertos: se podrán hacer compras de alimentos, medicamentos y productos de primera necesidad.

Prefectura, gendarmería, policía federal y policías provinciales controlarán quienes transitan las calles y quien no pueda justificar qué hace en la calle será sometido a las sanciones que prevé el código penal, declaró Fernández.

Hay actividades exceptuadas del resguardo: conducción de los gobiernos nacionales, provinciales y municipales; sanidad, fuerzas de seguridad y armadas; trabajadores en la producción de alimentos, fármacos; petróleo, refinerías, etc.

Se conformará un gabinete federal que vaya atendiendo el problema de la pandemia y las cuestiones ligadas a la economía y se dictarán normas para aliviar la situación de los monotributistas y del sector no formal.

Según informaron desde Presidencia, las personas que deben realizar aislamiento preventivo obligatorio son:

Las personas deberán permanecer en su residencia habitual o en la residencia en que se encuentren hoy a la media noche.

Prohibe libre circulación (controles en rutas y espacios púbicos).

El aislamiento solo permite desplazamientos mínimos e indispensables (supermercado, farmacia, ferretería, veterinaria, comercio de proximidad)

Aquellas actividades exceptuadas del aislamiento son: Salud, Seguridad, Defensa, Migraciones, Bomberos, autoridades superiores del estado, justicia (mínimo), diplomático. Personas que asistan a otras personas, comedores escolares, comunitarios y merenderos. Servicios de comunicación audiovisual, industrias, alimentación, limpieza, medicamentos, producción agropecuaria, lavanderia, petróleo, obra pública. Transporte público urbano (larga distancia y cabotaje, no)

También quedarán exceptuadas las actividades de recolección de residuos, servicios públicos básicos, transporte de carga, estaciones de servicios, servicios postales y cajero automático.

Esta es la carta que leyó Alberto Fernández: