Jorge Ferrer Acevedo, comunero del pueblo de La Toma, invita a la tradicional ceremonia de agradecimiento frente al río y relata el largo camino de su familia para recuperar su identidad originaria y defender su territorio ancestral.
La comunidad originaria Comechingón, perteneciente al pueblo de La Toma, llevará a cabo su tradicional celebración de agradecimiento a la Pachamama en el paseo Pedro Villafáñe. El encuentro tendrá lugar en la Avenida Ramón Mestre al 1602, en la ribera del río y detrás del Hospital de Clínicas, un espacio emblemático donde la comunidad realiza este ritual de forma continua desde el año 2012.
A diferencia de otras festividades, esta ceremonia se centra principalmente en agradecer a la Madre Tierra todo lo brindado durante el ciclo anterior, en lugar de centrarse en realizar peticiones. Jorge Daniel Ferrer Acevedo, comunero y organizador del evento, extendió una invitación abierta a toda la comunidad para que se acerque a participar y compartir un espacio común.
Debido a las dificultades económicas actuales, se ha solicitado la colaboración de los asistentes para que traigan ofrendas como frutas, verduras, cereales, bebidas, agua y hierbas silvestres para compartir en una mateada comunitaria. «Nosotros mismos venimos de la madre naturaleza y de ahí viene nuestra conexión», reflexionó Ferrer Acevedo sobre la importancia de este vínculo para la salud y la convivencia humana.
Para Ferrer Acevedo, esta fecha coincide con un hito personal, ya que en 2012 logró recuperar su identidad originaria. Durante décadas, su familia mantuvo ocultas sus raíces debido al maltrato y la discriminación sistemática que sufrió su abuela en la infancia, lo que la llevó a negar tajantemente sus orígenes para proteger a los suyos. Tras su fallecimiento, Jorge y su familia decidieron acercarse formalmente a la comunidad. Él es quinta generación de Lino Acevedo, quien fue el último curaca de la zona reconocido por el Estado en la década de 1880.
Más allá de la ceremonia espiritual, la comunidad mantiene un reclamo político y territorial activo. Todos los lunes por la tarde se congregan en la calle León Pinelo 32 para exigir la devolución de una antigua casona que perteneció a un curaca y que fue apropiada de forma ilegal por el gobierno de facto durante la última dictadura militar. En el patio de dicha propiedad se encuentra un algarrobo histórico conocido por la comunidad en su lengua recuperada como «la abuela Tacu» o «Lulu», el cual posee unos 600 años de antigüedad y es considerado el árbol más viejo de la ciudad de Córdoba.
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