Ante la crítica emergencia forestal que atraviesa la provincia de Chubut, el Gobierno de Córdoba dispuso el envío de una dotación de 63 brigadistas para colaborar en el combate de los incendios que desde el pasado 5 de enero afectan gravemente a la Comarca Andina, especialmente en la localidad de El Hoyo. El fuego ya provocó la evacuación de más de 3.000 personas, el corte total de la Ruta Nacional 40 y la destrucción de más de 2.200 hectáreas de bosque nativo e implantado.
El contingente está integrado por personal del Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes (ETAC), la Federación de Bomberos Voluntarios, la Agrupación Serrana y el Plan Provincial de Manejo del Fuego, y el operativo es coordinado por la Secretaría de Gestión de Riesgo Climático, Catástrofes y Protección Civil. Los brigadistas recorren entre 1.600 y 1.700 kilómetros para llegar a la zona afectada, donde permanecerán al menos 10 días, con posibilidad de extender la estadía según la evolución del incendio.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, destacó el compromiso del personal enviado y señaló que se trata de “una más de tantas colaboraciones de nuestros bomberos cordobeses, que nos enorgullecen por su profesionalismo, reconocido a nivel nacional e internacional, y por su enorme solidaridad y humanidad”.
El equipo cordobés partió en 17 camionetas 4×4, completamente equipadas para operar en terreno cordillerano, con vegetación de gran altura y condiciones de riesgo extremo. Entre los brigadistas hay especialistas en motosierras, choferes entrenados para zonas de montaña, motobombistas y personal capacitado en incendios forestales complejos. Cuentan con motobombas portátiles de alta presión, herramientas manuales, equipos de comunicación, protección personal, alimentos y provisión de agua.
Desde la Secretaría de Gestión de Riesgo explicaron que los bomberos enviados pertenecen a cuarteles de Villa Allende, Valle Hermoso, Villa Las Rosas, San José de la Dormida, Villa Ciudad de América, Villa de Soto, San Marcos Sierras, Capilla del Monte, Tanti, Unquillo Malagueño, La Calera, Berrotarán y Los Cóndores, entre otros. Muchos de ellos ya participaron en operativos similares en la Patagonia durante los últimos años, como en Parque Nacional Los Alerces, Villa Mascardi, El Manso, Nahuel Huapi y San Martín de los Andes.
Además del despliegue terrestre, Córdoba envió un avión hidrante anfibio y un helicóptero AS350 B3, ambos con personal especializado. El avión tiene capacidad de descarga de 3.100 litros de agua, espuma o retardante, con gran maniobrabilidad para operar en zonas de difícil acceso y realizar múltiples descargas por hora. El helicóptero, en tanto, puede descargar hasta 1.000 litros, y es clave para ataques iniciales rápidos, apoyo a brigadas terrestres y trabajos en quebradas y áreas montañosas.
Las autoridades provinciales aclararon que, pese al envío de recursos al sur, no se descuida la situación en Córdoba, donde continúan desplegados bomberos en festivales y zonas de riesgo, teniendo en cuenta que las condiciones climáticas podrían volver a generar escenarios de riesgo extremo de incendios en las próximas semanas.
En paralelo, la Fiscalía de Lago Puelo investiga el origen del incendio, que ya fue calificado como intencional, tras comprobarse el uso de acelerantes. El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, denunció la posible participación de grupos violentos y ofreció una recompensa de 50 millones de pesos para quienes aporten información que permita identificar a los responsables.
Mientras tanto, brigadistas de distintas provincias continúan trabajando de manera coordinada en tareas de enfriamiento, consolidación de cortafuegos y ataque aéreo y terrestre, en uno de los incendios forestales más graves de la temporada en la Patagonia.

