En medio de una crisis ambiental sin precedentes recientes en la Patagonia, los gobernadores de Río Negro, Chubut, La Pampa, Neuquén y Santa Cruz reclamaron al Congreso de la Nación el tratamiento urgente de la Ley de Emergencia Ígnea durante el período de sesiones extraordinarias. El pedido fue formalizado luego de una reunión virtual en la que los mandatarios coincidieron en advertir sobre la gravedad del escenario que atraviesa la región, tanto por el impacto directo de los incendios forestales como por sus consecuencias productivas, sociales y ambientales a mediano plazo.
Según los datos oficiales difundidos tras el encuentro, el fuego ya consumió más de 168.000 hectáreas en La Pampa, 45.000 en Chubut, 6.000 en Neuquén, 10.000 en Río Negro y unas 700 en Santa Cruz. En total, la superficie afectada en la región se acerca a las 230.000 hectáreas, una cifra que refleja la magnitud del fenómeno y la presión creciente sobre los sistemas provinciales de respuesta ante emergencias.
Los gobernadores señalaron que la recurrencia y expansión de los incendios se vincula directamente con los efectos de la crisis climática, marcada por períodos prolongados de sequía, altas temperaturas y fuertes vientos, condiciones que facilitan la propagación del fuego y dificultan las tareas de control. En ese contexto, advirtieron que los mecanismos actuales resultan insuficientes para enfrentar eventos de esta escala y reclamaron herramientas extraordinarias que permitan actuar con mayor rapidez y coordinación.
De acuerdo con el comunicado conjunto, los mandatarios subrayaron la necesidad de acceder a financiamiento adicional para reforzar los operativos en terreno, incorporar medios aéreos, mejorar el equipamiento de brigadistas y fortalecer la logística en zonas de difícil acceso. También remarcaron la importancia de destinar recursos para la asistencia directa a las poblaciones damnificadas, muchas de las cuales sufrieron pérdidas materiales, evacuaciones preventivas y afectación de actividades económicas clave como la ganadería, el turismo y la producción forestal.
El planteo incluye, además, la urgencia de avanzar en planes de recuperación ambiental y productiva una vez controlados los focos activos, con acciones orientadas a la restauración de bosques nativos, la protección de cuencas hídricas y el acompañamiento a pequeños productores y comunidades rurales que quedaron en situación crítica tras el paso del fuego.
En el marco de estas gestiones, los gobernadores informaron que mantuvieron conversaciones con el ministro del Interior, Diego Santilli, a quien le adelantaron la intención de impulsar el debate parlamentario del proyecto para lograr su pronta sanción. La iniciativa apunta a establecer un régimen especial que habilite la asignación de fondos extraordinarios y agilice los procedimientos administrativos para responder ante emergencias de gran escala.
Desde las provincias consideran que la aprobación de la Ley de Emergencia Ígnea permitiría fortalecer la coordinación entre Nación y distritos afectados, acelerar la compra y despliegue de equipamiento, optimizar la utilización de aeronaves para combate aéreo y garantizar asistencia inmediata a las comunidades perjudicadas. También destacan que un marco legal específico facilitaría la planificación de estrategias integrales de prevención, mitigación y reconstrucción, con una mirada de largo plazo frente a un fenómeno que, advierten, tenderá a intensificarse en los próximos años.

