La joven cantante santafesina de 25 años debuta en las peñas de Punilla, rindiendo homenaje a sus ancestros y cumpliendo una promesa que marcó el inicio de su carrera solista.
En plena temporada de festivales, Karen, conocida artísticamente como Indi Zabala, se encuentra viviendo su primera experiencia en el emblemático Festival de Cosquín. A sus 25 años, la vocalista santafesina llegó a la provincia de Córdoba para recorrer sus peñas y compartir su propuesta musical, la cual ha sorprendido al público por una característica poco habitual en el género: la combinación de su voz con la ejecución del saxofón. Según relata la artista, este complemento genera una respuesta sumamente cálida en los espectadores, quienes se acercan a felicitarla y seguirla en redes sociales tras sus presentaciones.
El nombre artístico Indi Zabala no es casual; surge como un homenaje a sus raíces, ya que es descendiente directa de los indios mocovíes por parte de su abuela, oriunda de San Javier, Santa Fe. «Es una manera de homenajearla a ella y homenajear mis raíces, son valores que hay que mantener vivos», afirmó la cantante, quien creció en un ambiente impregnado de folklore gracias a su hermano bailarín y a su abuelo guitarrista, amante del chamamé.
Su carrera como solista despegó con fuerza tras consagrarse ganadora del pre-selectivo en el Festival del Pescador en Sauce Viejo, en la categoría de solista vocal femenina. Uno de los momentos más emotivos de su repertorio es la canción «Plasmada en mi voz», un tema de su autoría dedicado a su «abuela del corazón». Esta mujer fue quien la impulsó a incursionar en el folklore y, tras su fallecimiento en 2024 —el mismo día que Indi debía competir en un certamen—, se convirtió en su legado.
Con una historia marcada por el apoyo familiar y la resiliencia, Indie Zabala se proyecta como una de las nuevas voces con identidad propia en la escena nacional, asegurando que esta primera vez en Cosquín es solo el comienzo de una larga aventura musical.
Escuchá la nota completa con Indi Zabala acá:

