Inflación en Córdoba 2025: cerró en 31,4%, pero más de la mitad de los hogares no cubre la canasta básica

Aunque la inflación anual fue la más baja de los últimos nueve años, un informe del Centro de Almaceneros advierte que la desaceleración de precios no se tradujo en una mejora social: el consumo sigue en caída y crecen la pobreza y el endeudamiento de las familias.
inflacion-2003774

La inflación en Córdoba durante 2025 alcanzó el 31,4% interanual, según el último Informe Económico y Social del Instituto de Estadísticas y Tendencias Económicas y Sociales (IETSE) del Centro de Almaceneros de la provincia. El dato confirma una fuerte desaceleración respecto a años anteriores —211,4% en 2023 y 117,8% en 2024— y marca el registro más bajo en casi una década. Sin embargo, el informe alerta que esta baja no implicó una recuperación del poder adquisitivo ni del consumo.

Durante diciembre, la inflación fue del 2,26%, consolidando una tendencia que se repite desde octubre y noviembre y que muestra dificultades para perforar el piso del 2% mensual, incluso en un contexto de recesión económica. En el promedio del año, la inflación mensual se ubicó en 2,3%.

El rubro que más presionó sobre los precios en el último mes del año fue Alimentos y Bebidas sin Alcohol, con una suba del 2,8%, impulsada principalmente por el aumento del 9% en la carne vacuna. También incidieron los incrementos en tarifas, transporte, restaurantes y hoteles, e indumentaria y calzado.

Un escenario social crítico

Pese a la desaceleración inflacionaria, el panorama social continúa siendo alarmante. En diciembre, la línea de pobreza se ubicó en $1.674.780, mientras que la línea de indigencia alcanzó los $904.039, cifras que evidencian las dificultades de los hogares para cubrir sus necesidades básicas.

Las encuestas del IETSE revelan que el 55,7% de los hogares cordobeses no logró cubrir la Canasta Básica Alimentaria. Entre quienes sí lo hicieron, más del 70% dependió de asistencia estatal. Además, el 51,1% de las familias eliminó alguna comida diaria, principalmente la cena; el 30,6% atravesó situaciones de hambre no satisfecho y casi el 88% financió la compra de alimentos mediante crédito, fiado o préstamos.

“El número inflacionario tiene que ver con un profundo ajuste que ha deteriorado las condiciones de vida de muchas familias”, señaló Germán Romero, presidente del Centro de Almaceneros, quien remarcó que la baja de la inflación no implicó una mejora real en el bienestar social.

Consumo en caída y salarios retrasados

El informe también advierte que el consumo continúa en terreno negativo. En diciembre, las ventas minoristas cayeron 8,4% interanual en volumen, y en el acumulado de 2025 la contracción fue del 21,3% respecto al año anterior. La caída se explica por salarios que crecieron por debajo de los precios y una pérdida sostenida del poder adquisitivo.

Desde el IETSE concluyen que la desaceleración inflacionaria de 2025 se dio en un marco de fuerte ajuste económico, con impacto directo en salarios, consumo y condiciones de vida. De cara a 2026, el organismo señaló que la nueva metodología de medición del IPC que implementará el INDEC —con cambios en la canasta, ponderaciones y digitalización del relevamiento— podría reflejar niveles más altos y realistas de inflación, pobreza e indigencia, acordes a la situación que atraviesan los hogares argentinos.

Germán Romero, referente del Centro de Almaceneros, dialogó con La Ranchada y explicó que el rubro alimentos volvió a ser determinante en el último mes del año, con una fuerte suba de la carne vacuna del 9% y aumentos en lácteos del 1,6%. “La carne tiene hoy un costo altísimo, se ha vuelto casi prohibitiva para muchas familias”, señaló.

En el acumulado anual, la inflación en Córdoba fue del 31%, el registro más bajo de los últimos nueve años. Sin embargo, Romero advirtió que el dato, aislado del contexto social, puede resultar engañoso. “La inflación baja en gran medida por la caída de la demanda y por la pérdida del poder adquisitivo de las familias”, sostuvo.

De acuerdo al informe, en diciembre una familia tipo de cuatro integrantes necesitó 1.675.000 pesos para no estar bajo la línea de pobreza, incluyendo gastos alimentarios y no alimentarios. Solo para cubrir una alimentación básica y nutricionalmente adecuada, el monto requerido fue de 975.000 pesos.

Los indicadores sociales reflejan una situación crítica: casi el 56% de las familias no logró cubrir satisfactoriamente la canasta alimentaria. “Esto significa que no consumieron los alimentos necesarios desde el punto de vista nutricional. La carne, los lácteos, las frutas y las verduras fueron reemplazados por productos más económicos y rendidores, como pan, pastas, arroz o polenta”, explicó Romero.

El relevamiento también señala que el 51% de los hogares suspendió alguna de las comidas diarias, principalmente la cena, que suele ser reemplazada por una merienda tardía e insuficiente. A su vez, el 87% de las familias financió la compra de alimentos durante diciembre: la mitad con tarjeta de crédito y la otra mitad recurriendo al fiado.

Sobre este punto, Romero remarcó que el crecimiento del fiado es uno de los indicadores más preocupantes. “Habla de familias que no pueden pagar la tarjeta de crédito, que pagan el mínimo y migran al fiado. Eso muestra un nivel de deterioro muy profundo”, afirmó. El informe advierte además sobre un fenómeno creciente de endeudamiento múltiple, con hogares que acumulan dos o tres deudas sin perspectivas claras de poder regularizarlas. “El costo social que se pagó para llegar a esta inflación es muy alto”, señaló Romero.

Finalmente, el referente del Centro de Almaceneros alertó sobre las consecuencias a futuro de esta situación. “Todos los estratos sociales bajaron un escalón, pero de la clase media para abajo se compromete directamente la nutrición. Hoy la clase media es un tobogán directo a la pobreza”, afirmó, y advirtió sobre problemas crecientes de nutrición infantil y adolescente.

Desde la entidad esperan que la actualización de la metodología para medir la canasta básica refleje con mayor precisión el impacto de la quita de subsidios y permita visibilizar el verdadero alcance de la pobreza. “Lo que se necesita es recomponer el poder adquisitivo y los ingresos reales, porque hoy están absolutamente deprimidos”, concluyó Romero.

Escuchá la nota completa con Germán Romero acá:

LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

Scroll al inicio