Javier Milei protagonizó una apertura de sesiones cruzada por más chicanas que anuncios

El Presidente anunció reformas estructurales en materia tributaria, penal, civil y comercial, defendió el rumbo económico de su gestión y protagonizó intensos intercambios con legisladores opositores durante su discurso ante la Asamblea Legislativa.
Javier Mlei

El presidente Javier Milei inauguró el 144° período de sesiones ordinarias del Congreso con un discurso que se extendió por casi dos horas y estuvo marcado por un tono confrontativo, múltiples cruces con la oposición y el anuncio de un ambicioso paquete de reformas estructurales que el Gobierno enviará al Parlamento durante el año.

Desde el recinto de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, y ante la Asamblea Legislativa, el mandatario sostuvo que cuenta con “el Congreso más reformista de la historia” y aseguró que su espacio tiene “el poder para hacer frente a cualquier golpe político que quieran hacer”. A su lado se ubicaron la vicepresidenta Victoria Villarruel, titular del Senado, y el presidente de la Cámara baja, Martín Menem.

A lo largo de su exposición, Milei defendió el rumbo económico adoptado desde el inicio de su gestión y afirmó que el país logró salir de una “crisis terminal”. En ese marco, remarcó que el ajuste “lo pagó la política” y destacó la eliminación de la emisión monetaria, la reducción de la pobreza y el crecimiento acumulado de la economía durante los últimos dos años.

El Presidente anunció que impulsará reformas en el Código Civil y Comercial, en el Código Penal y en el Código Aduanero, además de una profunda reforma tributaria. Según explicó, el objetivo es “construir un marco legal robusto que permita el desarrollo” y avanzar hacia un esquema con menos impuestos y mayor apertura económica.

En relación con el sistema impositivo, anticipó cambios orientados a simplificar tributos y reducir la carga fiscal. También planteó la necesidad de adecuar el Código Aduanero a los desafíos actuales y fortalecer la inserción de Argentina en el comercio internacional mediante nuevos acuerdos estratégicos.

En materia penal, sostuvo que avanzará para establecer penas más duras y ampliar la cobertura de la prisión efectiva bajo la consigna de que “el que la hace la paga”. Asimismo, consideró que la Justicia debe ser transformada y destacó la implementación del sistema acusatorio en gran parte del país, con la promesa de que estará plenamente vigente antes de fin de año. En ese contexto, también propuso avanzar en la implementación del juicio por jurados en el ámbito federal.

El mandatario dedicó un tramo de su discurso a la educación, donde planteó la necesidad de reformar los niveles inicial, primario y secundario con el objetivo de brindar herramientas orientadas al futuro laboral y evitar lo que definió como prácticas de adoctrinamiento.

En el plano internacional y de defensa, Milei subrayó la importancia de modernizar el equipamiento militar y fortalecer a las Fuerzas Armadas. Señaló que Argentina no puede ser un país indefenso en un escenario global que exige mayor preparación y estándares acordes al nuevo contexto geopolítico. En esa línea, habló de la configuración de un “nuevo orden mundial” y llamó a definir con claridad el posicionamiento del país.

Uno de los momentos más tensos de la jornada se produjo durante los cruces con legisladores de la oposición, en particular con el bloque de Unión por la Patria. El Presidente lanzó duras críticas contra el kirchnerismo y aludió directamente a la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner, a quien vinculó con causas judiciales como la denominada “Cuadernos”, el Memorándum con Irán y Vialidad.

También protagonizó intercambios con referentes del Frente de Izquierda, entre ellos Nicolás del Caño y Myriam Bregman, en un clima que por momentos se asemejó más a un debate partidario que a un acto institucional. Las intervenciones fueron interrumpidas en varias ocasiones por aplausos y abucheos desde las bancas.

Milei defendió además su política hacia los movimientos sociales y aseguró que se terminó con la intermediación en la asistencia estatal. En ese marco, agradeció el trabajo de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, por la reducción de los piquetes.

En el cierre, el Presidente ratificó que cada ministerio presentará paquetes mensuales de reformas estructurales durante el año, lo que configurará —según definió— “el año calendario de la reforma”. Sostuvo que serán nueve meses ininterrumpidos de iniciativas destinadas a rediseñar la arquitectura institucional del país.

Scroll al inicio