Durante su participación habitual en Radio La Ranchada, señaló que la noticia produjo una conmoción colectiva que trascendió el ámbito musical. «Fue realmente increíble. Si bien se conocía la situación de salud del Indio, la noticia generó una avalancha de reacciones que fue sorprendente», expresó.
Para Reynares, Solari representó una referencia cultural y política de enorme importancia para varias generaciones. «Era una expresión político-cultural argentina que no se mencionaba o no se ensalzaba tanto como otros referentes musicales, pero ocupaba un lugar muy profundo en la experiencia de muchísima gente», sostuvo.
El analista destacó además la masiva movilización popular que se produjo tras conocerse la noticia de su fallecimiento y cuestionó la decisión del Gobierno nacional de no habilitar el Congreso para un homenaje público. «Mostró la capacidad de movilización popular que tienen sus seguidores y seguidoras, algo realmente hermoso. También abrió una discusión política a partir del rechazo del Gobierno nacional a poner el Congreso a disposición, como ocurrió con otras figuras de la cultura argentina», indicó.
Reynares consideró que el duelo colectivo despertó un ejercicio de memoria que inevitablemente llevó a comparar la actualidad con la década menemista. «Había algo de volver a los noventa. Un Menem en la Casa Rosada, Los Redondos moviendo multitudes, como si no hubiera pasado el tiempo», afirmó.
Sin embargo, advirtió sobre los riesgos de analizar el presente únicamente con categorías de aquella época. «Pensar la actualidad con los anteojos de los noventa puede generar interpretaciones interesantes, pero también puede llevarnos a cometer errores», señaló.
A partir de allí, desarrolló una reflexión sobre el neoliberalismo, al que definió más como una época que como una ideología. «El neoliberalismo logró transformarse en un imaginario social. Traspasó las barreras ideológicas y se convirtió en una época», explicó.
En ese sentido, consideró que aún hoy se vive dentro de esa etapa histórica, aunque atravesando una crisis. «Sería un error pensar que derrotado Milei el año que viene el neoliberalismo queda atrás. Como también pensamos en su momento que derrotado Menem quedaba atrás el neoliberalismo. Creo que seguimos viviendo una época neoliberal, aunque esté en crisis», sostuvo.
Entre las diferencias con los años noventa mencionó las transformaciones económicas y tecnológicas que modificaron profundamente el escenario internacional. «Hoy tenemos megarricos como nunca existieron antes y una transformación tecnológica que nos pone frente a una nueva etapa de la humanidad», señaló.
También destacó el crecimiento del poder de China y el declive relativo de Estados Unidos. «En los noventa Estados Unidos era claramente el patrón. Hoy hay una presencia muy importante de China y también actores tecnológicos globales que ya no responden necesariamente a intereses nacionales sino a sus propios proyectos», afirmó.
Al mismo tiempo, observó diferencias en el sistema político argentino. «En los noventa había un peronismo consolidado detrás del liderazgo de Menem. Hoy tenemos un peronismo en crisis que discute dentro de sí mismo distintas perspectivas y proyectos», analizó.
Otro de los puntos abordados fue la situación de la Justicia federal. «El modelo de justicia que se consolidó en los noventa sigue funcionando, pero con un nivel de legitimidad muy bajo», expresó. Según explicó, los debates recientes en torno a la designación de jueces federales reflejan esa crisis de legitimidad y también la consolidación de una representación política propia de la derecha. «La derecha hoy tiene una representación clara y propia. Ya no está subordinada a otros espacios políticos como ocurría en los noventa», afirmó.
Hacia el final de la entrevista, Reynares vinculó estas reflexiones con las movilizaciones populares registradas durante los últimos días. «Lo que pasó con las marchas de Ni Una Menos, las movilizaciones espontáneas del viernes y el velorio del Indio expresan algo muy valioso de la cultura política argentina», indicó.
Para el politólogo, esas manifestaciones representan una respuesta colectiva frente a una época marcada por el individualismo. «Vivimos en una época donde muchos problemas parecen resolverse individualmente y donde el malestar también se vive de forma individual. Sin embargo, cada tanto aparecen momentos en los que salir a la calle y encontrarse con otros transforma esa realidad», sostuvo. «Eso es algo muy importante para atesorar. En una época donde muchas veces la política profesional parece desorientada, la movilización popular sigue teniendo una verdad y una capacidad de transformación muy fuerte», agregó.
Finalmente, también se refirió a la estrategia política del Gobierno nacional de cara a los próximos meses y puso en duda que eventos como el Mundial puedan desplazar de la agenda pública los conflictos internos de la administración libertaria. «Me parece un error pensar que el Mundial puede tapar los problemas políticos o las tensiones internas del Gobierno. Hoy los canales de información son demasiado amplios como para que eso ocurra», afirmó.
Asimismo, consideró que existen señales de desgaste dentro del oficialismo. «Hay una serie de problemas internos que no creo que se resuelvan con unos días de fútbol. Eso me llama la atención porque, hasta ahora, el oficialismo había demostrado una gran capacidad de lectura política», concluyó.
Escuchá la nota completa con Juan Manuel Reynares acá:
LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

