Ezequiel Morcillo, titular del sindicato, denunció la falta de pase a planta permanente en el Banco de Córdoba, un clima laboral hostil y el alejamiento de la institución de las necesidades de la comunidad ante el cierre de sucursales.
El sindicato de la Bancaria Córdoba ha entrado en un estado de alerta y movilización debido a lo que consideran una serie de promesas no cumplidas por parte de las autoridades del Banco de Córdoba. Según Ezequiel Morcillo, titular del gremio, existe un compromiso estancado para el pase a planta permanente de empleados que llevan entre 14 y 15 años trabajando en la institución sin ser debidamente reconocidos.
Esta situación no solo afecta la estabilidad de los trabajadores, sino que impacta directamente en el financiamiento de la caja de jubilaciones. Al no estar en planta permanente, a pesar de cobrar y trabajar como bancarios, se genera un déficit que termina derivando en un descuento extra del 8% a los trabajadores aportantes. Además, la falta de estabilidad impide que los empleados puedan planificar aspectos básicos de su vida, como turnos médicos, debido a los traslados frecuentes por diversas localidades.
Morcillo también advirtió sobre un clima laboral «muy hostil» en las áreas centrales del banco. Esto se debe al ingreso de consultoras externas que no pertenecen al ámbito bancario, lo que destruye la carrera profesional de los empleados y genera confusión sobre las obligaciones y responsabilidades de cada puesto debido a cambios arbitrarios en el organigrama.
Otro punto crítico de la denuncia es el cierre de sucursales y el retiro de cajeros automáticos en distintas localidades. El sindicato sostiene que el banco busca maximizar la rentabilidad forzando una digitalización que no contempla a los adultos mayores ni a los sectores de la sociedad que aún no están familiarizados con las aplicaciones móviles.
Finalmente, desde la conducción gremial hicieron un llamado a la unidad y la lucha transversal de todos los sectores trabajadores. En un contexto donde se registra el cierre de 27.000 pymes y una fuerte caída en el consumo, Morcillo subrayó que la única salida es trabajar en un programa común que priorice la dignidad laboral por encima de las mezquindades individuales.
Escuchá la nota completa con Ezequiel Morcillo acá:
Foto: gentileza Diario Sindical.

