Ante el inminente inicio de un paro docente por 72 horas, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, confirmó que la Provincia solicitará el dictado de la conciliación obligatoria con el objetivo de desactivar la medida de fuerza impulsada por la UEPC.
La huelga, prevista para este miércoles, jueves y viernes, amenaza con afectar el dictado de clases en todo el territorio provincial. Desde el Ejecutivo argumentaron que la interrupción del ciclo lectivo genera una “multiplicidad de conflictividades” que impactan de manera directa en la sociedad.
Pese a la decisión de avanzar con esta herramienta legal, el mandatario ratificó que el Gobierno reconoce la legitimidad del reclamo salarial docente. En ese sentido, adelantó que se presentará una nueva propuesta superadora en el marco de la mesa de negociación, la cual definió como el resultado de un “esfuerzo conjunto de todos los cordobeses”.
Diálogo abierto y objetivos de la medida
Desde la Provincia sostienen que la conciliación obligatoria no solo busca garantizar la continuidad de las clases, sino también generar condiciones para destrabar el conflicto. Entre los principales objetivos, remarcan la necesidad de contar con tiempo para elaborar una oferta salarial que pueda ser aceptada por el gremio.
Además, el Ejecutivo señala que la suspensión del paro evitaría nuevos descuentos salariales para los docentes, al tiempo que contribuiría a sostener la paz social en un contexto de tensiones dentro de la comunidad educativa.
La medida deberá ser solicitada ante la autoridad laboral correspondiente, que será la encargada de definir su aplicación y los plazos de vigencia.
La respuesta del gremio docente
Desde la conducción de la UEPC, el secretario general Roberto Cristalli cuestionó la falta de comunicación formal por parte del Gobierno. “Solamente nos informamos a través de las redes. Entendemos que la van a pedir en el Ministerio de Trabajo”, señaló.
El dirigente gremial advirtió que el sindicato analizará en detalle los términos de la eventual conciliación antes de definir su postura. “Primero vamos a ver y analizar los términos para saber cómo proceder y resolver si acatamos o no”, explicó.
En esa línea, Cristalli planteó que la medida debe estar acompañada de una propuesta concreta que responda a las demandas del sector. “Si el Gobierno va a solicitar la conciliación, tiene que hacer una propuesta que responda a los requerimientos, sino va a ser solo dilatar el conflicto”, sostuvo.
Asimismo, confirmó la continuidad del plan de lucha en caso de no registrarse avances significativos. “Desde el miércoles hasta ahora cambiaron un montón de versiones. Lo cierto es que nosotros no vamos a levantar la medida de fuerza”, afirmó.

