Durante su habitual columna en el programa radial La Despensa, Galán sostuvo que resulta «importantísimo seguir teniendo en la agenda la problemática de lo que nosotros llamamos la emergencia alimentaria».
Según explicó, distintos indicadores económicos muestran el impacto de la crisis en la vida cotidiana. «Hay una estadística que está por cerrar: casi el 15% de los almacenes o comercios de Córdoba están cerrando», afirmó. El dirigente social también señaló dificultades en rubros tradicionales del consumo cotidiano. «Hay una crisis muy grave con las panaderías. La gente come menos pan o hace el pan en su casa», indicó.
Galán advirtió que los merenderos y comedores comunitarios de barrios populares atraviesan un escenario especialmente complejo debido a la falta de recursos y la caída de donaciones. «Los vecinos y vecinas de las villas y barrios populares que tienen merenderos y comedores están en una situación crítica y gravísima», sostuvo. En ese sentido, explicó que muchos espacios comunitarios funcionan con menor frecuencia debido a la falta de alimentos. «Funcionan una vez por semana o cada 15 días, y las donaciones ya no existen más o son muy limitadas», señaló.
Además, planteó que el problema también impacta en sectores que tradicionalmente no recurrían a estos espacios. «La clase media, mal llamada clase media, es el sector que más pudor o vergüenza tiene de hacer público que no la está pasando bien, de no morfar», expresó. Según indicó, en muchos hogares se está reduciendo tanto la cantidad como la calidad de las comidas.
Galán también hizo referencia a la situación del Banco de Alimentos de Córdoba, institución que provee productos a cientos de comedores y merenderos. «Trabajan con casi 400 merenderos y comedores y lo que nos plantearon es que ya no tienen casi donaciones de las grandes superficies o hipermercados», explicó.
El sistema funciona recuperando alimentos próximos a vencer o productos que no se comercializan, pero actualmente ese flujo de donaciones se redujo considerablemente. «Están con un problema grave porque era un recurso que usaban muchos merenderos y comedores para poder hacer rendir un poquito más la plata», afirmó.
Frente a este panorama, Galán destacó la convocatoria a una mesa intersectorial impulsada por la Vicaría de los Pobres, que reunirá a organizaciones sociales, instituciones y distintos actores de la sociedad. «Hay una reunión en el Arzobispado con muchos actores convocados para discutir de nuevo qué hacer frente a esto», explicó.
El referente social consideró necesario involucrar al Estado, al sector privado y también a los productores agropecuarios. «Córdoba es una provincia productiva, producimos mucho alimento. Entonces hay que ver cómo esos alimentos pueden llegar a las familias que la están pasando mal», planteó.
En ese sentido, sostuvo que es necesario construir «un puente» entre la Córdoba productiva y los sectores empobrecidos. «Hay una Córdoba empobrecida, la que come mal y come poco, pero también hay una Córdoba productiva que tiene recursos. Tenemos que ver cómo se construye ese puente», afirmó.
Finalmente, Galán cuestionó las políticas del gobierno nacional en materia social y alimentaria. «El gobierno nacional se ha desentendido totalmente del tema alimentario, desfinanció merenderos y comedores», sostuvo.
También criticó cambios impositivos que, según indicó, impactaron en los sectores populares. «Cuando asumió Milei los sectores populares podían comprar algunos alimentos sin pagar el IVA. Este gobierno volvió a cargar con impuestos a los sectores populares y alivió a los sectores más ricos», concluyó.
Escuchá la columna completa con Marco Galán acá:
LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

