En una nueva edición de La Despensa, Marco Galán, referente social, presidente de la Mutual Carlos Mugica y director de Radio La Ranchada, reflexionó sobre el rol que viene asumiendo la Iglesia Católica y, particularmente, el Arzobispado de Córdoba en torno a la Justicia Social, el acompañamiento a los sectores populares y la recuperación de la figura de Enrique Angelelli.
Galán comenzó destacando el proceso de renovación que, a su entender, atraviesa la Iglesia Católica desde la llegada de Francisco al papado. Recordó que la institución ha sido cuestionada históricamente por distintos sectores, especialmente por el rol que tuvo parte de su jerarquía durante la última dictadura militar y por la falta de firmeza frente a determinados modelos sociales injustos.
Sin embargo, consideró que desde el pontificado de Francisco comenzó “un proceso progresivo de renovación”, que también se expresó en la designación de nuevos obispos y cardenales en la Argentina.
En ese marco, destacó particularmente el rol del cardenal de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, a quien señaló por sus intervenciones durante los Tedeum y sus cuestionamientos a dirigentes políticos alejados de los sectores populares. “Hablan de los pobres pero no los conocen”, recordó Galán sobre una de las últimas intervenciones del cardenal porteño.
En Córdoba, según explicó, también se produjo un proceso que calificó como “muy genuino, muy auténtico”, a partir de la llegada de Ángel Rossi al Arzobispado. Destacó su trayectoria previa vinculada al trabajo sociocomunitario y su pertenencia a una tradición jesuita cercana a la formación de Francisco.
Galán también se refirió a la designación de Rossi como cardenal y explicó que quienes tienen menos de 75 años pueden participar de la elección del Papa, aunque también señaló que un cardenal puede eventualmente ser elegido como pontífice.
En ese sentido, mencionó el vínculo entre Rossi y el actual papa León XIV y consideró que esa relación, junto con la tradición de Córdoba en la historia de la Iglesia Católica, puede ser uno de los factores que expliquen una eventual visita papal a la provincia.
La reivindicación de Angelelli
Galán destacó luego una de las novedades que se produjo durante la semana pasada: la conformación formal de una comisión vinculada a la figura de Enrique Angelelli y la colocación de una imagen del obispo junto a sus reliquias en la Catedral de Córdoba.
Para el dirigente social, se trata de un hecho significativo porque Angelelli había sido obispo auxiliar de Córdoba y, durante muchos años, su figura no había sido reconocida institucionalmente dentro de la Catedral. “Me parece que es la primera vez que entra desde la jerarquía, desde la institución, a la Catedral”, sostuvo.
En ese mismo marco, destacó la decisión del cardenal Rossi de establecer, mediante un decreto, que el domingo posterior al 4 de agosto se celebre cada año el Domingo de la Justicia Social en la diócesis de Córdoba.
Galán consideró que esta decisión puede generar cierto “ruido” debido a que la Justicia Social suele asociarse directamente con el justicialismo. Si bien reconoció que el peronismo tomó históricamente esa bandera, sostuvo que el concepto excede ampliamente a una fuerza política. “La Justicia Social trasciende al justicialismo, es un valor social”, planteó.
Para fundamentarlo, recordó la tradición de las encíclicas sociales de la Iglesia, desde León XIII en adelante, especialmente frente a las condiciones de explotación de los trabajadores durante el desarrollo de la Revolución Industrial.
Según Galán, a lo largo de los distintos pontificados la Justicia Social fue incorporándose como un valor vinculado con el Evangelio. En ese punto, contrapuso esta mirada con las declaraciones del presidente Javier Milei, quien ha cuestionado el concepto de Justicia Social y lo ha definido como una aberración.
Frente a esa posición, Galán sostuvo que la Iglesia está poniendo nuevamente en el centro cuestiones vinculadas con la distribución de la riqueza y la garantía de derechos fundamentales como el trabajo, la vivienda, la salud y la educación. “Cuando el Estado interviene, se llama Justicia Social”, afirmó.
Para explicar su concepción, utilizó la imagen de una carrera en la que las personas parten desde lugares diferentes: algunas nacen en sectores populares, con dificultades de acceso a una educación de calidad, una buena alimentación o determinadas oportunidades, mientras otras comienzan su vida con condiciones económicas y sociales mucho más favorables. “Una carrera no es pareja cuando vos nacés en un barrio popular, en un asentamiento, en una villa y no tuviste la oportunidad de ir a un colegio de primera calidad, de tener una buena alimentación, de ir de vacaciones”, sostuvo.
Por eso, consideró que el Estado debe intervenir para generar igualdad de oportunidades y distribuir las condiciones necesarias para que todas las personas puedan desarrollarse.
El acercamiento de la Iglesia a los sectores populares
Galán también destacó distintas iniciativas impulsadas desde el Arzobispado de Córdoba, entre ellas la creación de la Vicaría de las Adicciones y la Vicaría de los Pobres.
Consideró que estas estructuras, junto con la apertura hacia organizaciones sociales, organismos de derechos humanos y espacios vinculados a los barrios populares y la emergencia alimentaria, muestran un mayor compromiso de la Iglesia con las problemáticas sociales. “La Vicaría de los Pobres es la forma que eligió el Cardenal Rossi”, explicó, aunque señaló que algunos sacerdotes prefieren hablar de “Vicaría de los Empobrecidos”, porque entienden que la pobreza también es consecuencia de procesos por los cuales determinadas personas fueron despojadas o excluidas.
En ese sentido, destacó también la participación de representantes de la Iglesia en diferentes espacios de discusión social y política, como la Mesa de Barrios Populares, la Mesa de Emergencia Alimentaria y los reclamos de trabajadores y trabajadoras de la salud.
Recordó particularmente la presencia del obispo frente al Hospital Rawson durante los reclamos de los profesionales de la salud, como uno de los gestos de cercanía con sectores populares que observa en la actual conducción del Arzobispado. Para Galán, estas acciones recuperan elementos de la pastoral de Angelelli.
Recordó que durante su paso por Córdoba, Angelelli acompañó distintas luchas de trabajadores y trabajadoras, entre ellas la organización de las trabajadoras de casas particulares, y tuvo una participación cercana a la Juventud Obrera Católica y a las reivindicaciones del movimiento obrero.
Según sostuvo, después de Angelelli no hubo en Córdoba otro obispo que institucionalmente acompañara con la misma cercanía a los sectores populares. Por eso, consideró que Rossi está recuperando aquella perspectiva pastoral y recordó una de las consignas asociadas a Angelelli: “un oído en el pueblo y otro en el Evangelio”.
Galán sostuvo que esa mirada parece orientar los próximos años del Arzobispado de Córdoba, con una Iglesia que no permanezca encerrada en los templos, sino que salga al encuentro de la sociedad. “La Iglesia camine, no tan solo encerrada en el templo, sino camine desde la oración, desde la lectura evangélica, pero fundamentalmente acompañando al pueblo”, concluyó.
Escuchá la nota completa con Marco Galán acá:
LA DESPENSA. Lunes a viernes de 9 a 12hs, con Emilia Calderón.

