El presidente Javier Milei prepara una gira europea durante el primer trimestre de 2026, que se concretará una vez finalizada su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, previsto entre el 19 y el 23 de enero en Suiza. Según confirmaron desde la Casa Rosada, el viaje incluirá visitas a Francia, Italia, Alemania y el Reino Unido, y tendrá como eje central “vender la Argentina en el mundo”.
Desde el oficialismo sostienen que el país atraviesa un mejor momento en materia de relaciones exteriores y buscan capitalizarlo para atraer inversiones extranjeras y fortalecer vínculos políticos y comerciales con potencias europeas. En ese marco, La Libertad Avanza apunta a consolidar la confianza de inversores internacionales en el rumbo económico del Gobierno y a diferenciar a la Argentina del resto de la región, donde predominan administraciones identificadas con espacios de izquierda.
Uno de los pilares del mensaje que Milei llevará al exterior será el alineamiento explícito con Estados Unidos, definido por funcionarios libertarios como “incondicional”. Desde Balcarce 50 consideran que esa postura funciona como una señal política clara hacia los mercados y gobiernos europeos, y como un factor clave para reposicionar a la Argentina en el escenario global.
Dentro de la gira, la visita al Reino Unido aparece como uno de los puntos más sensibles y relevantes. El Presidente ya afirmó en declaraciones al medio británico The Telegraph que la soberanía sobre las Islas Malvinas “no es negociable”, aunque ratificó que cualquier reclamo debe darse exclusivamente por la vía diplomática. En el Gobierno confían en que la sintonía con Washington pueda facilitar el diálogo con Londres y abrir una etapa de negociación más favorable para la Argentina.
En paralelo, la Cancillería argentina trabaja en la posibilidad de avanzar en un acuerdo comercial con el Reino Unido, ya sea de manera bilateral o en conjunto con los países del Mercosur, como parte de la estrategia para ampliar mercados y fortalecer las exportaciones.
La agenda internacional del Ejecutivo no se limita a Europa. Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, avanza en la organización de un posible viaje a China, con un perfil marcadamente comercial. Si bien la fecha aún no está definida, desde el entorno presidencial indicaron que se trata de una visita bilateral que se coordina a través de la Cancillería.
Este despliegue diplomático se da en un contexto internacional atravesado por la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, un hecho celebrado por el Gobierno argentino y que reforzó su alineamiento con la administración norteamericana. Con esta gira, Milei buscará iniciar 2026 consolidando su estrategia de política exterior, mostrando sin matices su respaldo a Washington y apostando a posicionar a la Argentina como un socio confiable para el comercio y la inversión internacional.
Desde sectores de la oposición y del ámbito académico, la gira también despierta cuestionamientos. Advierten que el énfasis casi exclusivo en el alineamiento con Estados Unidos y en la captación de inversiones externas no garantiza, por sí solo, una mejora en las condiciones de vida de la población. Señalan además que, en un contexto de recesión, caída del consumo y deterioro social, la política exterior corre el riesgo de quedar desconectada de las urgencias internas, y reclaman que cualquier acuerdo o gesto diplomático se traduzca en beneficios concretos para el empleo, la producción nacional y la soberanía económica del país.

