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Padre Gustavo Carrara sobre Carlos Mugica: «Sus pasiones eran Jesús y el Pueblo»

El 11 de mayo de 1974 moría acribillado a balazos el padre Carlos Mugica al salir de la Iglesia San Francisco Solano, donde acababa de celebrar una misa.

En un operativo al mando de Rodolfo Eduardo Almirón, miembro de la Triple A, mataron al cura y en 1984 un ex custodio de López Rega, Juan Carlos Juncos, confesó ante el juez Eduardo Hernández Agramante haber participado en el operativo para matar a Mugica por orden del “Brujo” José López Rega.

Un adherente ferviente del Movimiento de Sacerdotes por el Tercer mundo, Mugica adhirió incondicionalmente al Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo y trabajó por los pobres y las infancias.

«El padre Carlos Mugica es una figura muy significativa para toda nuestra patria. Él tenía dos profundas pasiones; Jesús y el pueblo», comienza explicando el padre Gustavo Carrara, con respecto a la figura del icónico sacerdote.


«El padre Mugica se pone en el lugar de cercanía, de amistad, de solidaridad y con eso nos da un valiosos testimonio», agrega el padre Carrara. «Sus restos descansan en la Capilla Cristo Obrero, lugar que es fuente de peregrinación y visita».

En su honor, se realizaron en todo país misas y celebraciones populares el pasado fin de semana, invitando a compartir la mirada de fraternidad del difunto padre. A modo de reflexión, el padre Carrara comparte la oración de Carlos Mugica, en la cual se reflejaba la situación sociopolítica de la época. Algo que, lamentablemente, no pierde vigencia en nuestros tiempos

ORACION DEL PADRE MUGICA

Señor: perdóname por haberme acostumbrado a ver que los chicos parezcan tener ocho años y tengan trece.
Señor: perdóname por haberme acostumbrado a chapotear en el barro. Yo me puedo ir, ellos no.
Señor: perdóname por haber aprendido a soportar el olor de aguas servidas, de las que puedo no sufrir, ellos no.
Señor: perdóname por encender la luz y olvidarme que ellos no pueden hacerlo.
Señor: yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no, porque nadie puede hacer huelga con su propia hambre.
Señor: perdóname por decirles “no sólo de pan vive el hombre” y no luchar con todo para que rescaten su pan.
Señor: quiero quererlos por ellos y no por mí.
Señor: quiero morir por ellos, ayúdame a vivir para ellos.
Señor: quiero estar con ellos a la hora de la luz.

En la declaración, Juncos manifestó que el “Brujo” le había entregado diez millones de pesos ley 18.188 para terminar con Mugica, porque “este curita lo estaba molestando políticamente”.