El conflicto en la Petroquímica Río Tercero continúa escalando y mantiene en vilo a toda la comunidad laboral de la ciudad y la región. En el marco de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Justicia y Trabajo de la Provincia de Córdoba, las trabajadoras y trabajadores denunciaron que la empresa ofreció pagar únicamente el 60% de los sueldos si el personal aceptaba abandonar la ocupación de la planta, medida que se sostiene desde hace días en rechazo a los despidos y al incumplimiento empresarial. Esta propuesta fue calificada como extorsiva por el Sindicato de Industrias Químicas y Petroquímicas de Río Tercero y zona (Spiqyp Río III), que ya evalúa realizar una presentación penal contra la firma.
Lucas Felici, secretario general del gremio, aseguró que la situación es insostenible y que la ocupación con asambleas permanentes dentro de la fábrica se mantendrá mientras no haya respuestas concretas. “Vamos a seguir igual, no vamos a abandonar las instalaciones, esperando ver qué acciones toma el Ministerio, ya que la empresa incumplió la conciliación obligatoria y no pagó ni siquiera los salarios”, sostuvo el dirigente sindical. Además, adelantó que este lunes se realizará una nueva reunión y que el movimiento obrero de Córdoba se movilizará hasta los portones de la planta para acompañar a las y los trabajadores en conflicto. En caso de persistir la falta de soluciones, advirtió que podrían avanzar hacia una toma concreta de todas las instalaciones.
El conflicto se remonta a julio, cuando la empresa decidió despedir a 124 empleados y dispensar de tareas al resto del personal. Esta medida provocó un fuerte rechazo sindical y derivó en la intervención del Ministerio de Justicia y Trabajo de la Provincia, que dictó la conciliación obligatoria con el objetivo de abrir un canal de diálogo. Sin embargo, el sindicato sostiene que la empresa no presentó ninguna propuesta para pagar las indemnizaciones correspondientes a los despedidos ni planteó la reincorporación de los trabajadores, sino que, por el contrario, avanzó con un pedido de concurso de acreedores.
Concluido el plazo de la conciliación obligatoria, la situación se volvió aún más crítica. Según denuncian desde Spiqyp Río III, la empresa desoyó la orden ministerial de presentar una alternativa para resolver el conflicto y, en cambio, mantuvo una postura que el gremio califica como dilatoria y orientada a desgastar al personal. Frente a este escenario, las y los trabajadores permanecen en estado de asamblea permanente dentro de la planta, con el objetivo de resguardar su espacio de trabajo ante el riesgo de vaciamiento de las instalaciones.
La tensión no solo afecta el día a día de la fábrica, sino que golpea de lleno a las familias de los empleados despedidos y dispensados. Felici anticipó que, si en los próximos días no se alcanza una solución, el sindicato y otras organizaciones del movimiento obrero evaluarán implementar medidas solidarias para ayudar a paliar las consecuencias económicas que atraviesan los hogares de los afectados. El dirigente insistió en que este conflicto no se trata únicamente de un reclamo salarial o indemnizatorio, sino de la defensa de la fuente de trabajo y de la preservación de un sector productivo clave para la región.