La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó este miércoles una resolución que califica a la trata de esclavos y la esclavitud como “el crimen de lesa humanidad más grave” de la historia. Sin embargo, la Argentina se ubicó entre los pocos países que rechazaron la iniciativa, junto a Estados Unidos e Israel.
El proyecto obtuvo el respaldo de 123 Estados miembros, mientras que 52 optaron por abstenerse, en su mayoría pertenecientes al bloque occidental. En ese contexto, la postura argentina contrastó con el amplio consenso internacional que acompañó la resolución impulsada por una coalición de países de África, el Caribe y América Latina.
🔴 La Asamblea General de la ONU aprueba una resolución que califica la trata de esclavos y la esclavitud como "el crimen de lesa humanidad más grave" de la historia.
— Noticias ONU (@NoticiasONU) March 25, 2026
A favor: 123
En contra: 3 (Argentina, Estados Unidos, Israel)
Abstenciones: 52 pic.twitter.com/KSGJpROvlg
El texto aprobado condena de manera explícita la trata transatlántica de personas esclavizadas y el sistema de esclavitud racializada impuesto sobre poblaciones africanas durante siglos. La iniciativa fue promovida por un grupo de 60 países que buscó reforzar el reconocimiento histórico y jurídico de este fenómeno como una de las mayores violaciones a los derechos humanos.
Según el documento, este entramado de explotación —vigente durante más de cuatrocientos años— constituye una violación del derecho internacional que no prescribe. Además, sostiene que sus efectos no pertenecen únicamente al pasado, sino que continúan impactando en millones de personas en la actualidad, a través de desigualdades estructurales y formas persistentes de discriminación.
La resolución también tiene un fuerte componente simbólico e histórico. Su aprobación coincide con el 25º aniversario de la Declaración y Programa de Acción de Durban, un hito en la lucha global contra el racismo, la discriminación racial y la xenofobia.
En ese marco, el texto califica a la esclavitud como “la injusticia más inhumana y duradera contra la humanidad” y pone el foco en su escala, su carácter sistemático y la persistencia de sus consecuencias en estructuras sociales contemporáneas. Entre ellas, menciona los vínculos con dinámicas económicas relacionadas con el trabajo, la propiedad y la acumulación de capital.
Además, la Asamblea General de las Naciones Unidas instó a los países miembros a reforzar los esfuerzos en materia de conmemoración, investigación y educación sobre la esclavitud y sus secuelas. El objetivo es profundizar el reconocimiento histórico y promover políticas que aborden sus efectos actuales.
La votación dejó a Argentina en una posición minoritaria dentro del escenario internacional, en un tema de alta sensibilidad histórica y política. Si bien no se detallaron oficialmente los fundamentos del rechazo, la decisión marca una diferencia respecto del posicionamiento mayoritario de la comunidad internacional.

